Paulo Abrao: "Es necesario que el Gobierno salga de un estado de negación "

El secretario ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrao, dijo para que Nicaragua salga de la crisis es necesario que el Gobierno deje a un lado la negación.

Paulo Abrao, secretario ejecutivo de la CIDH, dijo en una entrevista para CNN, que para alcanzar justicia en Nicaragua y continuar el diálogo nacional, es necesario que el Gobierno salga de un estado de negación y además tiene que reconocer la cantidad de víctimas, para "construir cualquier tipo salida al conflicto".

"Nosotros verificamos un patrón de violencia por parte de el Estado en la represion a las protestas y es precisamente alarmante, las cifras hablan por sí mismas, estamos hablando de 212 fallecidos, más de 1.330 personas heridas, más de 400 personas detenidas, sin comunicación de sus familiares y abogados, o sea es un patrón de atenciones arbitrarias. Esta es una situación bastante crítica y es necesario que toda la comunidad internacional preste atención a lo que está pasando en Nicaragua", dijo Paulo Abrao. 

Asimimo explicó que la visita del equipo técnico del Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (MESENI), tiene como objetivo dar seguimiento al cumplimiento de las recomendaciones y medidas cautelares emitidas por el organismo.

"La Comisión llegó para seguimiento a la situación de Nicaragua, (...)  para que nosotros incluso tengamos la convicción de verificar las personas que estén en situación de riesgo a su vida e integridad, para entregar medidas cautelares internacionales de protección", indicó Paulo Abrao. 

De acuerdo a Abrao, la Comisión se reunirá esta mañana con la Conferencia Episcopal de Nicaragua, CEN, y con las mesas de diálogo, para conocer las demandas de la sociedad civil, y los representantes del Estado.

Asimismo dijo a CNN que es importante cesar inmediatamente todas las fortmas de represión y violencia para una salida a la crisis de Nicaragua.

Según los patrones internacionales, el promedio de las personas fallecidas en Nicaragua es alarmante, y no son compatibles con estándares interamericanos de derechos humanos.