Daniel Ortega se olvida del perdón que pidió a la iglesia y comete los mismos errores del pasado

En un acontecimiento histórico, el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, líder del Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) pidió perdón el 7 de julio del 2004, por los atropellos que la revolución sandinista cometió contra los obispos de la Iglesia Católica en el marco de los 25 años de la revolución.

“Nos equivocamos, cometimos muchos errores y atropellamos a figuras tan respetadas de la Iglesia”, se disculpó Ortega, en un discurso que dirigió en la ciudad de Jinotepe, en el año 2004.

El acto, efectuado con motivo de las celebraciones del 25º aniversario de la revolución, fue presidido por Monseñor Bismark Carballo, uno de los obispos que fue humillado por el pasado régimen sandinista, al exponerlo desnudo ante las cámaras de televisión.

“Atropellamos a figuras tan respetadas como Mons. Carballo, a quien ahora le ofrecemos un perdón en público para que no quede duda de nuestra sincera aceptación de esos desaciertos”, manifestó Ortega.

Carballo, emocionado, aceptó las disculpas del líder sandinista, a quien le estrechó la mano en señal de reconciliación.

“Desde que nosotros celebramos el jubileo por convicción cristiana, ofrecimos el perdón y tal vez hoy ha sido una oportunidad pública de extender la mano sin ninguna amargura y con el deseo sincero de que construyamos una Nicaragua nueva”, afirmó el Obispo.

El religioso, reconoció que hay cicatrices que no se olvidan fácilmente,  “pero en estos momentos lo más importante es  que sí hay perdón, y eso supera cualquier otra realidad”.

Los partidos opositores han acusado a Ortega de acercarse con el FSLN a la Iglesia Católica como parte de una estrategia política de cara a las elecciones municipales de noviembre próximo y las presidenciales de 2006, en las que Ortega postulará por cuarta vez.

“Es difícil poder leer las intenciones en el corazón de las personas,  lo importante es que todos construyamos una Nicaragua reconciliada”, comentó el Prelado.

El acercamiento entre el FSLN y la Iglesia se evidenció, cuando el Cardenal Miguel Obando y Bravo, un férreo crítico del gobierno revolucionario de los años '80s, anunció que oficiaría una Misa por la reconciliación durante la celebración del 25 aniversario del triunfo sandinista.