Bala de alto calibre mató a joven brasileña

Raynéia Gabrielle Lima q.e.p.d.

La bala que mató a la joven brasileña Raynéia Gabrielle Lima, de 31 años la noche del lunes, es de alto calibre, pues le hizo un orificio en su tórax de 15 centímetros y “eso no lo hace una bala cualquiera”, dijo a un medio nacional una fuente médica que atendió a la estudiante de Medicina.

Raynéia originaria de Pernambuco, Brasil, fue asesinada por paramilitares en la zona de Lomas de Monserrat cuando se dirigía a encontrarse con su novio. Un amigo cercano a la pareja declaró: “Quienes dispararon fueron tres encapuchados. Ella iba en dirección a la casa de su novio y él salió a recibirla e hizo señales para que no le dispararan. Entonces, a ella la dejan pasar y cuando acelera su carro uno de los encapuchados disparó en ráfaga”, relató el novio de la joven a su amigo.

Sin embargo, la Policía Nacional culpa por este crimen a un guarda de seguridad de una empresa privada, el que no fue identificado, ni ha sido presentado.

El vehículo de la joven que quedó en el lugar del crimen está desaparecido. Su placa es M 170620, y todos los documentos quedaron adentro.

Del novio de Lima, no se sabe nada, una fuente médica señaló que, tras la muerte de la joven, su pareja “se tiró de rodillas, se le subió la presión, se desestabilizó y quedó bajo observación”, por eso no se permitió que la Policía se lo llevara para hacer las investigaciones.

Raynéia vino a Nicaragua hace 6 años con su entonces pareja, un nicaragüense de quien después se separó. Pero decidió quedarse en el país e ingresó a la UAM a estudiar Medicina, sus estudios los costeó trabajando como modelo de agencias y la universidad le otorgó una beca parcial.

María José da Costa, madre de la joven dijo a medios brasileños que su hija pasó dificultades para terminar el curso, vendía “brigadeiros” (postre brasileño) y recibía ayuda financiera de sus exsuegros.

"Quiero que el Brasil entero se movilice, y las autoridades tomen medidas para traer el cuerpo de mi hija, que está congelado, dentro de una nevera allí", se expresó en medio de lágrimas.

María José pidió ayuda de la prensa para presionar a las autoridades de los dos países para ayudarla a enterrar el cuerpo de Raynéia de forma digna.

"Dos cosas: la primera es traer el cuerpo de mi hija para que tenga un entierro digno, y la segunda es culpar a quien hizo eso con mi hija inocente", agregó la madre.