Cenidh: Tenemos que abogar para que cese la persecución

Gonzalo Carrión, del Cenidh, repudió las graves amenazas y persecución a Álvaro Leiva, quien “desempeñó una función extraordinaria en la defensa de los derechos humanos”
Doctora Blanca Cajina a su salida del Chipote. Perla Guti...

El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) lamentó la noticia de que Álvaro Leiva, secretario ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de Derechos Humanos (ANPDH), junto a otros colegas, hayan salido del país por amenazas de muerte por parte del gobierno de Daniel Ortega. La oficina de la ANPDH también cerró sus puertas.

“Eso tiene para los defensores de los derechos humanos una trascendencia… es un compromiso del estado proteger a las personas (y) eso en Nicaragua no está siendo respetado”, lamentó Gonzalo Carrión, abogado del Cenidh.

Carrión repudió las graves amenazas y persecución a Álvaro Leiva, quien “desempeñó una función extraordinaria en la defensa de los derechos humanos”, y, se solidarizó con su colega reafirmando su compromiso con la población y las víctimas.

Álvaro Leiva, de la ANPDH.

“Nuestro cariño y solidaridad a toda la ciudadanía que ha huido de nuestro país por la persecución porque el gobierno no está generando las condiciones de permanencia libre en este país”, lamentó.

“Los riesgos para la defensa de los derechos humanos han aumentado pero ese riesgo lo asumimos y vamos a estar al lado de las víctimas”.

"Tenemos que abogar para que cese la persecución”, reflexionó.

No respetan medidas cautelares

Carrión agregó que el equipo del Cenidh cuenta con medidas cautelares desde hace diez años, pero el “estado nunca la ha querido concertar” a como no la ha concertado en ninguno de los casos que se han tenido durante estos meses de represión, señaló.

La salida de Leiva “demuestra el incumplimiento del estado” y agregó que son 95 personas las que cuentan con medidas cautelares, entre ellos el equipo del Cenidh en Nueva Segovia.

NICARAGUA VIVE “TENSA NORMALIDAD”, AFIRMA CARDENAL BRENES

Sobre la “normalidad” por la que apuesta el gobierno, Carrión expresó que nunca habrá normalidad cuando hay miles de nicaragüenses emigrando a otros países. “No puede haber nunca normalidad cuando las personas siguen huyendo, hay ciudades fantasmas, cuando el exilio es una palabra común, cuando hay cárcel sin orden de captura, cuando hay una cantidad de personas desaparecidas…”, refutó Carrión.