Orteguistas en campaña contra nicas refugiados en Costa Rica

Carlos Mario Peña

El abogado orteguista Carlos Mario Peña apareció en una nota del medio de comunicación costarricense Repretel creando una campaña xenofóbica contra nicas en Costa Rica, y acusando falsamente a jóvenes del Movimiento 19 de Abril como delincuentes.

Al respecto, la Dra. Vilma Núñez, directora del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (CENIDH), refirió que las declaraciones de Peña le dieron asco.

“Me dio asco escuchar las declaraciones de la persona que mencionás, y en vez de ponerme a valorar todas esas bascosidades, todo el mundo ha denunciado tanto en Costa Rica como aquí, que la gente que ha tenido que huir de la represión, se han ido infiltrados, enviado con el objetivo de causar situaciones para generar reacciones adversas en Costa Rica”, comentó.

“Esta persona está pensando que los costarricenses son tontos, y que las autoridades costarricenses no tienen criterio, y se atreve a llegarles a hacer peticiones y recomendaciones a un gobierno tan serio, tan hospitalario y tan solidario como es el gobierno y pueblo de Costa Rica. Van a identificar cuáles son sus propósitos, porque queda al descubierto la torpe maniobra y el torpe papel anti patria que esta persona está jugando”, dijo Núñez.

Mario Peña, aconsejó al gobierno tico cerrar las puertas a los refugiados nicaragüenses y facilitó fotografías y datos de algunos jóvenes con el texto ‘se busca’.

Una de las fotos que facilitó Peña para ilustrar nota de Repretel, fue la de Bayardo Siles, el joven que pasó diez días encarcelado y que casi se pudre en El Chipote por la insalubridad de las celdas.

Foto de Bayardo Siles, facilitada por el abogado orteguista Carlos Mario Peña

El joven de 27 años, contó al diario La Prensa, que al detenerlo y llevarlo a El Chipote, lo dejaron en bóxer y lo metieron a un calabozo “súper oscuro, solo hay una ventanita en la parte de arriba supuestamente para que entre aire, pero no entra nada y eso es un horno. Realmente, la estructura del Chipote está diseñada para acribillarte mentalmente, alucinás, dormís para olvidar que estás encerrado”.

Siles estuvo todo el tiempo en bóxer, “sin bañarme y me estaba pudriendo”. Adquirió hongos en la piel, principalmente en los pies y admite que “no me golpearon, pero siempre pasé con mucho miedo porque a otros sí los sacaban de repente, los golpeaban y eran unos gritos terribles… nunca me sacaron ni me entrevistaron”, declaró el muchacho que, tras salir de la cárcel, buscó atención médica en Managua, y dos días después se fue del país.

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