Enfermeras denuncian despido arbitrario en el hospital de Ocotal

María Elena Martínez y Gladys López Herrera, enfermeras que han trabajado durante 26 y 25 años respectivamente en su profesión, fueron despedidas arbitrariamente por las autoridades del Hospital Alfonso Moncada Guillén, de Ocotal.

Ambas recibieron la carta de despido este martes. Martínez relató que el único motivo que le dieron fue que prescindía de sus servicios por “ausencias injustificadas”, sin dar más explicaciones. Sin embargo, la enfermera afirma que “aún enferma iba a trabajar”.

“Esto viendo siendo una cosa política, y ni tampoco político porque yo no camino en manifestaciones pero lo vienen haciendo (el despido) por mi familia, que ellos sí iban”, relató.

María Elena Martínez (izq.) y Gladys López Herrera.

Los problemas se dieron, según Martínez, cuando durante las protestas un familiar fue herido y ella fue a visitarlo al hospital, acto que no les agradó a las autoridades del hospital Alfonso Moncada. Luego de ello, su superior la cambió de sala en varias ocasiones.

Por su parte Gladys López se muestra aún más sorprendida por su despido porque las autoridades no le dieron ni razón ni explicación de su despido. “Es injusto lo que están haciendo porque no encuentro ningún argumento del porqué me hayan despedido”, cuestionó.

Al momento de pedir explicaciones, lo único que le dijeron fue que “en su momento se lo iban  a dar”.

“La política no se debe incluir en el Estado, pero todo lo están politizando. Predican  de una cosa y hacen otra cosa”, señaló López.

Fisioterapeuta despedida

Eliza Mariela Valladares García, quien laboraba como fisioterapeuta en el Hospital Primario Pastor Jiménez, en Jalapa, es otra de las afectadas de la represión de Daniel Ortega, al recibir esta mañana la carta de despido.

Diego Alberto Vargas Mendoza, director municipal MINSA en Jalapa, especificó en la misiva, que el motivo de despido es por “incumplimiento de funciones”  que su cargo encomienda.

La afectada aduce que el motivo real de despido, ha sido el hecho de negarse a participar en las actividades que el gobierno impulsa en ese municipio, en el marco de la  protesta Azul y Blanco. La profesional, además de desempeñar sus funciones como fisioterapeuta, participaba en brigadas para la recuperación de niños pacientes con labio leporino y paladar hendido.

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