Arresto de capo plantea nuevos interrogantes sobre corrupción en Nicaragua

Las autoridades de Costa Rica capturaron a uno de los cabecillas de un grupo internacional de narcotráfico mientras almorzaba con el hijo de un magistrado de la Corte Suprema de Nicaragua, lo que vuelve a poner sobre la mesa viejas preguntas sobre la influencia criminal en las instituciones del país centroamericano.

El 5 de septiembre, agentes de la Interpol y miembros del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Costa Rica detuvieron a Mario Juan Pereira Ramos, ciudadano nicaragüense sospechoso de narcotráfico, en un restaurante de la capital San José, según lo anunció el subdirector de la oficina de la Interpol en Costa Rica, Luis Diego Morera, en una conferencia de prensa.

David Salomón Rosales —hijo del magistrado sandinista, Francisco “Chicón” Rosales, aliado de Daniel Ortega— también fue arrestado en un principio. Quedó en libertad poco después, luego de que las autoridades establecieran que no tenía órdenes de captura abiertas y no portaba armas, según Morera.

Las autoridades habían estado investigando y haciendo acopio de inteligencia sobre Pereira Ramos durante los dos meses previos, y según Morera de Interpol Pereira Ramos es requerido por la justicia de Estados Unidos por su presunto rol como “importante líder de una organización criminal” implicada en narcotráfico internacional.

Se dice que el presunto narcotraficante repartía su tiempo entre Nicaragua y Costa Rica, añadió. Pereira Ramos alquilaba una casa justo al norte de la capital costarricense, en la ciudad de Heredia, y tenía otra casa en alquiler en Limón, sobre la costa Caribe, según Morera.

Las autoridades estadounidenses no han presentado una solicitud formal de extradición contra Pereira Ramos, pero Morera afirmó que las autoridades costarricenses cooperarán con las estadounidenses cuando eso suceda.

Para el la organización especializada en crimen organizado, InSight Crime, la situación no pinta bien, ya que el hijo del magistrado sandinista departiendo con alguien requerido por narcotráfico en Estados Unidos. No es la primera vez que se plantean interrogantes sobre los nexos entre narcotraficantes y jueces en Nicaragua.

Ya en 2010, la exministra de gobernación Ana Isabel Morales había denunciadoque muchos jueces y magistrados habían excarcelado u otorgado reducciones de penas hasta a 1.000 narcotraficantes, entre ellos miembros del conocido Cartel de Sinaloa mexicano.

Hay poca información sobre Salomón Rosales, pero un video que circula por estos días en la aplicación de mensajería WhatsApp parece mostrar a Rosales ufanándose de ser “intocable” en Costa Rica y Nicaragua.

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