Acusaciones contra Ricardo Baltodano son “infundadas”, dicen sus familiares

“Todo lo que afirmen de Ricardo y todo lo que han afirmado de los presos políticos no está fundado en investigaciones serias”

La mañana de hoy, la policía sandinista presentó a Ricardo Baltodano, hermano de la exguerrillera Mónica Baltodano, como terrorista imputándole delitos de secuestro, tortura, asaltos, incendio y destrucción en instituciones públicas, privadas, en perjuicio del Estado.

La policía lo señala de haber supuestamente “secuestrado” las instalaciones de la Universidad Politécnica de Nicaragua, UPOLI, y de haber dirigido los tranques a su alrededor. Así también lo señalan de la quema del distrito 6 de la alcaldía y de la quema de dos vehículos de canales oficialistas

Para la familia Baltodano, dichas acusaciones son infundadas y fuera de la realidad, que pretenden criminalizar las protestas y manifestaciones pacíficas de quienes exigen la salida del gobierno sandinista.

“Violentan los derechos humanos de los nicaragüenses, violentan los derechos humanos de todos esos jóvenes y de mi hermano que fueron prestados hoy, sin cargo alguno, sin ningún fundamento la policía ya prácticamente los declara culpables, los viste incluso como reos condenados, todo eso es violación de los derechos humanos”, dijo la exguerrillera.

También señala, que es lo menos que se puede esperar de un sistema judicial que está de “principio a fin corrupto", y que no pueden creer nada, manifestando que “todo lo que afirmen de Ricardo y todo lo que han afirmado de los presos políticos no está fundado en investigaciones serias” se trata nada más y nada menos que un acto de criminalización de quienes luchan “contra la dictadura de los Ortega-Murillo” y para ella y toda su familia no tienen ninguna validez ya que están violentando los derechos humanos, “son absurdos, son estúpidos” y “la única solución aquí es acabar con la dictadura”.

Antes de que Ricardo fuera presentado por la policía sandinista su esposa, Emilia Ruíz, llegó hasta complejo judicial para esperar recibir información del proceso que se estaba ejecutando en contra de su cónyuge, sin obtener respuesta.

“Yo queriendo creer que acá todavía hay justicia he pasado todo el día en los juzgados” cinco minutos antes de que fuera presentado “no había ninguna acusación”, relató Ruíz.

Ricardo Baltodano ya tenía en trámite una solicitud de medidas cautelares de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, CIDH, porque ya había sufrido un atentado en junio pasado cuando habían disparado contra su vivienda.