Ortega perdió oportunidad ante Estados Unidos

El comité de relaciones exteriores ha calendarizado en su agenda la ley Nica Act y ley para Nicaragua, protección de derechos humanos y anticorrupción

El ex embajador Bosco Matamoros, pronosticó un efecto devastador y contundente para la economía nacional por la aprobación de sanciones de Estados Unidos contra el gobierno sandinista.

El comité de relaciones exteriores ha calendarizado en su agenda la ley Nica Act y ley para Nicaragua, protección de derechos humanos y anticorrupción, que permite a Estados Unidos investigue y sancione a quienes han violado los derechos humanos, así lo explicó Matamoros.

“Por otra parte la Nica Act, instruye al represéntate del gobierno de Estados Unidos a que se opongan al otorgamiento de préstamos y desembolso en los organismos multilaterales que como son el Banco Interamericano de Desarrollo, El Banco Mundial y El Fondo Monetario Internacional”, agregó.

El ex embajador dice que Ortega perdió una oportunidad, puesto que la Nica Act estaba engavetada, esperando un cambio de rumbo lo cual no ocurrió, sino que se acrecentó con la represión y considera que “hemos llegado a esta situación por los errores de la historia”

Por otra parte estas sanciones provocaran “efectos colaterales para Nicaragua y será contundentes” porque aplicándose dichas sanciones nadie querrá venir a realizar inversiones al país, porque para ello, primero se tendría que hacer “un trabajo de investigación exhaustiva no solo de las condiciones del mercado del país también, se deberá aclarar la situación con las autoridades norteamericanas así que se vuelve un proceso extremadamente complicado y como país no estamos preparados porque no contamos con la capacidad estructural, mucho menos las condiciones económicas para manejar usa situación de esa naturaleza”, dijo Matamoros.

El experto consultado considera que en un principio la Nica Act era manejable, y no afectaba a los sectores vulnerables del país, como son la salud, educación, sanidad e infraestructura.

Esta nueva propuesta surgió en momentos que Estados Unidos y la comunidad internacional buscaban aumentar la presión contra el gobierno sandinista que se sigue rehusando a detener la represión en contra de quienes exigen democracia, justicia y libertad para Nicaragua.