El 61 por ciento de nicaragüenses exigen salida de Ortega, según encuesta de CID Gallup

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Un 61 por ciento de los nicaragüenses quiere que Daniel Ortega deje el poder, y un 60 por ciento exige adelanto de elecciones para el 2019, de acuerdo al sondeo realizado por el grupo de Estrategia, Consultoría e Investigación en Latinoamérica, CID Gallup, en el que también muestra la percepción que tienen los nicaragüenses sobre la actuación que han tenido los jóvenes durante las protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega, así como el término de “terrorismo”.

La última encuesta realizada entre el 6 y 18 de septiembre, tomó en cuenta la opinión de de 1,200 hogares distribuidos en todo el territorio nacional. El resultado total tiene un margen de error de 2.83 puntos, lo que se traduce a un nivel de confianza 95 por ciento.

“Para lograr la paz y el desarrollo del país, ¿qué deberían hacer el presidente y el vicepresidente?”, lo que un 61 por ciento de nicaragüenses contestó que “deben irse”. La misma pregunta mostrada en mayo reflejaba un 57 por ciento.

El 60 por ciento de encuestados dijeron "sí" al adelanto de elecciones ante un 34 por ciento que dijo que lo querían para el 2021.

Ante la pregunta si estaban de acuerdo con la actuación de los estudiantes en la protesta y la oposición, el 55 por dijo estar de acuerdo; mientras que el 71 por ciento de los encuestados dijeron no estar de acuerdo con que el gobierno califique de “terrorista” a los jóvenes que participan en las marchas.

Además, el 56 por ciento de los nicaragüenses respaldan las diferentes maneras de protestas contra Daniel Ortega, por el contrario, un 63 por ciento cree que la policía no defiende a la población a cómo debería. 

Sin respaldo

Ante los acuerdos que pudiera llegar el gobierno con la opsición, un 64 por ciento cree "poco o nada". Un 29 por ciento cree "mucho o alguna" y 7 por ciento decidió no responder.

A pesar de que el partido del FSLN aún repunta entre otros partidos políticos, el 67 por ciento de nicaragüenses dice no tener preferencia de ningún partido. El FSLN tiene un 23 por ciento y el PLC un 4 por ciento.

Por otro lado, el 33 por ciento de la población califica como "muy malas" las labores de Ortega, mientras que un 24 por ciento cree que están “malas”. 

Entre tanto, Rosario Murillo, lidera la lista de las personalidades peor evaluadas del país con -38 por ciento; María Fernanda Flores, diputada y esposa del expresidente Arnoldo Alemán, con -33 por ciento; Daniel Ortega obtuvo -26 por ciento; el jefe de la Policía Nacional, primer comisionado Francisco Díaz, -21 por ciento,  y el general de Ejército Julio César Avilés, -10 por ciento.

Las personalidades mejor evaluadas se encuentra en primer lugar el cantautor nicaragüense Carlos Mejía Godoy, 56%; el cardenal y arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes 44%; el obispo auxiliar, monseñor Silvio Báez, 36%, y el estudiante Lesther Alemán, 29%; Carlos Pellas con 19%; la presidenta de la Fundación Violeta Barrios de Chamorro, Cristiana Chamorro, 16%; el empresario y presidente de la Unión de Productores de Nicaragua (Upanic), Michael Healy, 16%; el director ejecutivo de la Fundación para el Desarrollo Económico y Social (Funides), Juan Sebastián Chamorro, 15%; el presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, José Adán Aguerri, 12%; el rector de la Universidad Americana (UAM), Ernesto Medina, 12%, y la presidenta de la Cámara Americana de Comercio (AmCham), María Nelly Rivas, 12%.

Sobre el respaldo que tendrían José Adán Aguerri, Cristiana Chamorro y Micheal Healy como posibles candidaturas de oposición de Ortega, el 8 por ciento se decidió por Aguerrri, un 7 por ciento para Chamorro y un 6 por ciento para Healy, mientras que el 79% dijo que no apoyaría a ninguno, o no sabe/no responde.

Iglesia católica y periodistas

El 64 por ciento de la población indica la Iglesia católica ha realizado un buen papel en el diálogo sobre el conflicto, en cambio el 27 por ciento lo considera mediocre o malo. Mientras que el 79 por ciento de nicaragüenses no está de acuerdo con que el gobierno persiga a los periodistas independientes.