Se negó a ser paramilitar y le impusieron 90 años de cárcel

Carlos Bonilla fue condenado por el asesinato de un antimotín
Cortesía

Carlos Alberto Bonilla López está pagando una condena de 90 años solo por negarse a ser un paramilitar más para que reprimiera a los nicaragüenses, así lo deja saber su hermana, quien se omite el nombre por temor a represalia.

Bonilla es el supuesto responsable del asesinato del antimotín Hilton Rafael Manzanares y asesinato frustrado contra otros cuatro policías.

Su hermana describe a Carlos como una persona tranquila y trabajador. En la imagen, sale con su mamá, quien falleció dos meses antes de lo detuvieran.

Carlos Bonilla solo cumplirá los 30 años que establece el Código Penal como condena máxima, sin embargo, su hermana denuncia las injusticias y arbitrariedades del gobierno, pues lo condenaron por “no aceptar” a ser paramilitar. “Lo involucran por no participar como paramilitar, (él) era activo de la Juventud Sandinista (y) al no aceptar, a él lo meten en la lista”, señaló.

“La orden era matarlo”

El pasado 23 de julio, Carlos Bonilla fue detenido. A los diez días de estar preso, pudo ver a su familia, cuando ya se encontraba en el Sistema Penitenciario.

Al momento de su captura, los policías lo golpearon tanto que quedó inconsciente. Despertó en el Hospital Lenín Fonseca. Los policías le dijeron a Carlos que, si no hubiese sido por los pobladores que miraron su captura, a él lo hubieran matado, relató su hermana.

Una vez que lo trasladaron al Chipote sufrió tortura. Le pusieron una bolsa en la cabeza, queriéndolo asfixiar. “La orden era matarlo”, subrayó.

La máxima condena para Carlos Bonilla a pesar de que su caso carecía de pruebas.