Claman en iglesias de Nicaragua por libertad de manifestantes presos

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Con velas encendidas, banderas de Nicaragua y retratos de estudiantes y maestros presos, varias  iglesias del país fueron hoy escenario de emotivos ruegos por la libertad de unos 400 manifestantes encarcelados en los últimos seis meses por protestar contra el presidente Daniel Ortega.

En la catedral Metropolitana de Managua, el vicario Rodolfo José López ofició la misa dominicanal con una oración en la que fustigó "la ambición desmedida de poder" frente al ánimo de servir que pregonaba Jesucristo.

"No caigamos en la tentación de los poderosos (...) El reino de dios es un reino de justicia y de amor, y el gran obstáculo para traerlo a la Tierra es la ambición desmedida de poder", advirtió.

Ante cientos de creyentes que colmaron el recinto, el sacerdote lamentó "la terrible situación de nuestra patria" y pidió a dios "que ablande los corazones de los gobernantes para que liberen a los que están encarcelados y haya un cambio en el país".

Antes había criticado a quienes ejercen el poder "matando, torturando y teniendo a esos jóvenes en la cárcel ilícitamente". Muchos de los asistentes encendieron velas y algunos lloraron durante la ceremonia.

Nicaragua vive una grave crisis que comenzó con una protesta estudiantil el 18 de abril y se agudizó tras la violenta acción gubernamental que dejó al menos 200 muertos según el Gobierno y hasta 512 según ONGs de derechos humanos.

Ortega logró sofocar la revuelta con una ofensiva policial y de paramilitares. De acuerdo a la oposición, unas 400 personas -en su mayoría estudiantes, docentes, profesionales y líderes sociales - están encarceladas y el Gobierno las acusa de graves delitos, como terrorismo y crimen organizado.

Entre los asistentes a la misa estaba la ex comandante sandinista Mónica Baltodano, que combatió junto a Ortega hasta derrocar al dictador Anastasio Somoza en 1979, participó en la revolución de la década de 1980 y hoy es parte de la "resistencia pacífica".

"Aquí estamos, en lucha cívica contra otro tirano", comentó a dpa la historiadora mientras levantaba un afiche con la foto de su hermano preso. Ricardo Baltodano es un catedrático que fue encarcelado por participar en protestas contra Ortega. El juicio del docente está previsto que comience el 10 de diciembre.

A su lado, Juana García mostraba la foto a colores de su hijo, Harlington Raúl López. El estudiante de 18 años no está preso:  murió el 19 de abril tras ser baleado por policías frente a la Universidad Politécnica (Upoli).

También estaban ahí el padre y la hermana de Carlos Silva, un joven encarcelado por ayudar supuestamente a derribar uno de los "árboles de la vida", enormes moles de hierro llamadas "arbolatas" y consideradas un símbolo del gran poder de la vicepresidenta Rosario Murillo, esposa de Ortega.

Cuando comenzaron las protestas, casi 60 "arbolatas" fueron derribados por eufóricos manifestantes en Managua y en otras ciudades del país.

Al concluir la misa, decenas de asistentes se acercaron al altar al grito de "libertad, libertad". Unos clamaban "justicia" con lágrimas en los ojos y otros pedían "por los presos y torturados", convirtiendo el recinto en un singular escenario de protesta.

La Policía de Nicaragua prohibió las manifestaciones opositoras hace dos semanas y el pasado domingo arrestó a 40 personas que intentaban marchar en Managua, pese a que la Constitución vigente consigna el derecho a la reunión pacífica y la libre movilización.

También este domingo, el obispo Silvio Báez ofició una misa en la parroquia San Francisco de la capital, donde llamó a "purificar el ejercicio de la política si queremos construir un nuevo país, en donde no haya ciudadanos de primera y de segunda clase, y los que gobiernan no estén ni fuera de la ley ni por encima de ella".

Báez, uno de los líderes católicos más críticos del Gobierno, dijo que Nicaragua no debe repetir su pasado de guerras y tiranías.  "Tenemos que cultivar la memoria histórica, no hay que olvidar, para que las formas caudillistas, autoritarias y criminales de ejercer el poder sean eliminadas para siempre", afirmó.