Las protestas clandestinas de los nicaragüenses contra Daniel Ortega

Foto: AFP

Las diversas organizaciones sociales que pertenecen al denominado Movimiento Azul y Blanco, han encontrado nuevas formas de protestas ante la arbitraria imposición gubernamental de prohibir las marchas cívicas.

La más reciente protesta ocurrió el sábado en los centros comerciales de Managua, cuando cientos de presentes almorzaban, y se manifestaron a favor de la libertad de los presos políticos, que se detengan las detenciones arbitrarias y las torturas, y cualquier otro trato inhumano contra los privados de libertad. Luego cantaron el Himno Nacional.

Ana Quirós, miembro de la Unidad Nacional Azul y Blanco, dijo que, aunque el régimen quiere someter el terror a través de la represión policial, seguirán movilizándose en distintos métodos de lucha. “Vamos a ocupar todos los espacios del país para protestar pacíficamente”.

El pasado viernes en el día de los fieles difuntos, ciudadanos decidieron desde tempranas horas colocar símbolos de protesta que además honren la memoria de los más de 500 muertos que han contabilizado organismos de defensa de derechos humanos. En varios cementerios, se pudo apreciar cruces azul y blanco y los manifestantes llenaron las calles de papelillos y globos de los mismos colores, y hasta tumbas remozadas con esas tonalidades patrias, lo cual provocó el desplazamiento de la Policía sandinista en medio de las tumbas, llevándose preso a quien decoraba la tumba de sus seres queridos. Sobre esta acción policial, el cardenal dijo que cada quien es libre de pintar su tumba de los colores que quiera. Es una libertad de expresión.

A esta protesta los autoconvocados realizaron diversas iniciativas en el día de los fieles difuntos, como ir todos vestidos de negro, o recordar en todas las misas los nombres de los asesinados. Repartir volantes con las fotos de las víctimas de esta crisis.

En Managua, desde finales de octubre, en varios barrios orientales amanecieron monumentos, postes y paredes pintados con los colores azul y blanco de la bandera, tonos que han sido prohibidos de hecho por el gobierno, y que solo permite, y promueve el rojinegro de la bandera oficialista. También, los nicaragüenses han quemado llantas en las vías públicas por la noche, han pegado calcomanías en vehículos, han realizado pintas en las paredes, algunos manifestantes han escrito los nombres de los presos políticos en color azul sobre cintas de papel blanco y la dejan en las paradas de buses.

Otra forma de protesta que hizo la población es la de hacerlo dentro de una iglesia, durante la misa celebrada.  Al respecto el cardenal dijo, que el templo católico, es de todos, sin distinción política, de consecuencia, es mejor no hacer protestas en el mismo. El arzobispo de Managua, se sumó al llamado del administrador de la Catedral Metropolitana de Managua, Mons. Luis Herrera a no realizar protestas sociales en los templos católicos del país. Brenes expresó que las iglesias no son lugares para hacer política. “Nuestros templos no son lugares políticos ni para hacer política”, reiteró.

Ante la pregunta al cardenal Brenes sobre dónde deben protestar los ciudadanos cuando el gobierno ha cerrado todos los espacios para manifestarse, este respondió que “los espacios deben buscarse”.