A un año de la muerte de sus hijos, Elea Valle sigue clamando para que le entreguen los cuerpos

Este próximo 12 de noviembre se cumple un año de la muerte, a manos del Ejército de Nicaragua, de los hijos y esposo de Elea Valle y quien hasta la fecha sigue esperando que le devuelvan los restos de sus pequeños.

“Yo pido por favor que entregue los cadáveres. Yo sigo clamando justicia que me los entregue porque yo quiero enterrarlos en un cementerio donde se merecen tenerlo”, expresó Valle.

La tragedia ocurrió el 12 de noviembre de 2017 en la comunidad San Pablo 22, en La Cruz de Río Grande (RACCS), cuando los menores de edad, Yojeisel Elízabeth, de 16 años de edad y Francisco Alexander, de 12, estaban con su padre, quien era alzado en armas contra Ortega, y el Ejército emboscó a un grupo de campesino, donde estaban las víctimas. En su momento, el Ejército dijo que era una banda delincuencial. Los cuerpos fueron lanzados en una fosa común y siguen ahí.

Para Valle, pasar el Día de los Muertos sin una tumba que ir a visitar fue “duro”. “Lloré amargamente en ver toda aquella madre y familiares en el cementerio dejarle flores, y yo desgraciadamente no fui por el motivo de temor”, señaló Valle, quien denunció que ha recibido amenazas “y peor ahorita cómo están, agarrando a cada uno”.

La amenaza que le realizó el Ejército a Valle es que “si regreso a la montaña voy a ser eliminada”. Ante esta situación, Elea Valle aseguró que camina con temor y que no tiene un hogar estable debido a las amenazas. “Camino sufriendo de un lado a otro. No tengo estabilidad de estar en un solo lugar. Es difícil”.

“Yo se los pongo en las manos de Dios que haga justicia a esos asesinos”.