Con ofensas así reaccionó Ortega-Murillo a preocupación de Costa Rica por represión en Nicaragua

La cancillería sandinista en una nota de prensa mostró su lado poco diplomático al referirse sobre la intervención del presidente de Costa Rica, Carlos Alvarado quien mencionó la crisis que vive Nicaragua en la XXVI Cumbre Iberoamericana que se desarrolla en Antigua, Guatemala.

“El señor presidente de Costa Rica (…) llegó a la mesa de ese importante evento (Cumbre Iberoamericana) con disonancias atrevidas, ridículos aires de grandeza, posiciones pretenciosas y voces de superioridad pro imperialista, incompatibles con el respeto al derecho ajeno, que es la paz”, dijo la cancillería de Nicaragua al actuar de Carlos Alvarado, quien solo pidió a la comunidad internacional hacer uso de la diplomacia y el multilaterismo frente a la situación de Nicaragua y Venezuela.

Como si se tratara de un pleito de barrio, el gobierno de Nicaragua calificó al presidente de Costa Rica como “mal educado, entrometido, despreciativo, racista, relegante y fisgón”, en la nota de prensa que fue publicada ayer, y en la que finalizaron diciendo que el gobierno costarricense debería de atender “su llano señor presidente, que usted sí lo tiene en llamas”.

Analistas opinan

Para varios analistas políticos este tipo de lenguaje solo hace que Ortega se siga aislando de la comunidad internacional, ya que el tema de Nicaragua dejó de ser meramente nacional.

“Hay un problema en la diplomacia nicaragüense, porque hay dos temas que sean internacionalizado como lo son, el respeto por los derechos humanos y el respeto a la democracia representativa, estos ya no son temas nacionales, sino que son temas que se han convertido en internacionales (…) los costarricenses solo están diciendo lo que dicen todas las otras democracias del hemisferio occidental”, dijo el excanciller Francisco Aguirre Sacasa.

Por su parte el exvicecanciller, José Pallais, manifestó que “la materia de derechos de humanos es la causa de preocupación del presidente de Costa Rica y otros jefes de Estado que no puede esconderse bajo el concepto de soberanía porque está por encima de cualquier frontera territorial y es algo que le interesa a la comunidad internacional”.

En cambio, el exembajador Mauricio Díaz, cree que la reacción del gobierno de Nicaragua es “política, casi partidaria, porque es un documento plagado de ofensas y de ataques al presidente de la república de Costa Rica”.

Según Aguirre Sacasa, el gobierno de Nicaragua actúa como viviera “en otro planeta” porque no es para menos que Costa Rica muestre preocupación a la crisis que vive Nicaragua, ya que el flujo migratorio y solicitudes de refugios ha aumentado como nunca su nación.

“Costa Rica ha sido un faro de amistad para nosotros, les recuerdo a las autoridades nicaragüense que gracias a la hermandad de Costa Rica más de 40 mil nicaragüenses han sido recibidos como seres humanos y con dignidad. Hubiera sido útil que el presidente Ortega hubiera estado en la Cumbre para contestar directamente las aseveraciones del presidente costarricense (…) pero no fue, porque creía que el ambiente no sería positivo para él”, expresó Aguirre.

Los analistas coinciden en que no creen que este tipo de cometario vulgar tenga alguna repercusión en la ayuda con el pueblo de Nicaragua.

“No creo que haya una respuesta, (por parte de Costa Rica) porque no se trata de un dime que te diré por algo que por si solo se descalifica”, expresó Pallais.