Crecen amenazas para periodismo nicaragüense, alerta Comité de Protección de Periodistas

Canal 100% Noticias / Cortesía

Los periodistas en Nicaragua enfrentan una variedad de amenazas físicas y digitales, y el riesgo de sufrir lesiones durante la cobertura de las protestas ha aumentado, pues las fuerzas de seguridad y los paramilitares con cada vez mayor frecuencia disparan directamente contra las multitudes o en dirección a ellas. Los ciudadanos convocan a manifestaciones de forma espontánea en todo el país, aunque las principales ciudades donde suceden las protestas cívicas con mayor frecuencia son Managua, León, Masaya, Granada, Jinotepe y Matagalpa.

Desde el 29 de septiembre, cuando el gobierno de Daniel Ortega ilegalizó las protestas ciudadanas, las fuerzas de seguridad han utilizado la detención y otras tácticas para desalentar a los ciudadanos a participar en manifestaciones y para acosar a los periodistas que informan sobre esas protestas, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y grupos locales de derechos humanos.

A pesar de que las protestas han disminuido, las campañas de intimidación y agresión contra los periodistas en Nicaragua siguen en ascenso, según informes de prensa. Estas campañas se han enfocado en los reporteros más visibles y con mayor preponderancia en la opinión pública.

Más de media docenas de reporteros han sido apresados de forma arbitraria y trasladados a cárceles, donde los interrogan sobre su quehacer y la línea editorial de los medios de comunicación crítica al gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo, varios de los periodistas dijeron al CPJ.

Pese a las medidas de seguridad tomadas por algunos periodistas, algunos periodistas creen que las detenciones son inevitables ante las fuertes redadas policiales, dijeron al CPJ. La persecución se ha intensificado en los departamentos de Nicaragua, donde reporteros de medios locales son más vulnerables.

Los ataques en León se han centrado contra radioemisoras, el medio de comunicación más efectivo en esa ciudad y en muchos sitios rurales de Nicaragua. Los periodistas siguen informando en León, pero muchos ya no viven en sus casas, ni pueden llegar a sus redacciones y oficinas, sino que trabajan desde la clandestinidad.

A principios del mes de noviembre, en la ciudad de León, fueron detenidos dos periodistas y empresarios radiales. Los periodistas independientes de ese departamento emitieron un comunicado demandando “respeto por parte de las autoridades” y “un alto al hostigamiento, amenazas y persecución hacia los periodistas”, según el comunicado de los periodistas locales.

También se han registrado detenciones en Bluefields, en el caribe de Nicaragua, en Madriz, y en Managua, la ciudad capitalina, donde un periodista deportivo del diarioLa Prensa fue golpeado y asaltado por turbas del gobierno de Ortega, según informes de prensa.

“El asedio, la represión, el encarcelamiento contra los periodistas y el manejo del ente regulador de las telecomunicaciones para tratar de amedrentar a los medios independientes es una clara muestra que el gobierno de Ortega está pasando a una nueva fase de represión”, dijo a CPJ Miguel Mora, director del Canal 100% Noticias, uno de los medios de comunicación que más ha sido golpeado por la represión oficial.

“Primero fue la masacre, la cacería de los principales dirigentes, luego la criminalización de la protesta en las calles, y ahora vienen contra la último que recurre la población como medio de lucha: la denuncia pública a través de los medios independientes”.

Según Mora, es muy probable que la censura aumente en el futuro. “Podemos esperar que el gobierno comience a quitar las frecuencias televisivas y a apresar a más colegas”, agregó Mora.

POLICÍA

  • Familiares del periodista Álvaro Montalván, propietario y director de Radio Mi Voz, denunciaron que efectivos de la Policía Nacional lo detuvieron por 48 horas el 31 de octubre en la ciudad de León. Antes de ser trasladado a la estación policial, Montalván fue golpeado y amenazado con un AK-47, dijeron al CPJ. Montalván dirige el radio periódico más escuchado en León, y ha criticado las presuntas graves violaciones a los derechos humanos cometidas en esa ciudad durante los últimos seis meses por fuerzas de seguridad. Tres días antes de su detención, el mismo Montalván denunció en sus redes sociales que los policías trataron de arrestarlo. Hace cuatro meses, sujetos encapuchados quemaron el garaje de Radio Mi Voz así como una camioneta de la emisora. De acuerdo a los familiares de Montalván consultados por el CPJ, previo al arresto la policía rodeó las instalaciones de la radioemisora. Montalván había tomado una serie de medidas de seguridad ante el asedio policial, pero no había querido abandonar León. Después de su liberación, Montalván relató a medios locales que los oficiales lo desnudaron en repetidas ocasiones, lo acusaban de ser “golpista” y le amenazaron con acusar por intento de homicidio.

  • El diario La Prensa, el de mayor circulación en Nicaragua, denunció que su corresponsal en el departamento de Madriz, William Aragón, fue apresado por la Policía. Según el relato del periodista, él se dirigía hacia Condega, en Estelí, cuando la Policía detuvo el bus en el que viajaba y los agentes le pidieron que lo acompañara a la delegación. La Policía lo detuvo bajo el argumento de que no portaba su cédula de identidad. Cinco horas después tras interrogarlo, lo pusieron en libertad, según el periodista.

PARAMILITARES

  • Sergio León Corea, director de la radio y el portal multimedia La Costeñísima en Bluefields, la cabecera departamental del Caribe Sur de Nicaragua, dijo al CPJ que ha recibido constante amenazas de muerte por su labor periodística. El 21 de octubre la Policía Nacional lo detuvo de forma violenta luego de que él intentara documentar con su cámara la militarización de la ciudad, León Corea contó al CPJ. “Los agentes detuvieron su marcha, abrieron con lujo de violencia la puerta del automóvil donde me encontraba y fusiles en mano me interrogaron sobre por qué hacía grabaciones a la Policía. Les respondí que soy periodista y que ellos me conocen como tal”, León Corea relató al CPJ. León Corea fue trasladado a la delegación policial donde, luego de interrogarlo, le impusieron una pequeña multa de tránsito. Luego de salir con su vehículo de la estación policial, lo aparcó en un sitio donde, al siguiente día, las llantas habían sido explotadas con un punzón. El periodista insistió que durante los últimos meses ha recibido amenazas de que quemarán las instalaciones donde se ubica la emisora. Según él, las amenazas provienen de los paramilitares organizados en Bluefields.

VIOLENCIA FÍSICA

  • La noche del 16 de octubre, luego de sacar dinero en un cajero automático, el reportero y presentador Héctor Rosales fue agredido por cuatro sujetos, dijo Rosales al CPJ. Los hombres le golpearon y le robaron el celular y el dinero. La lengua del reportero fue severamente afectada: los médicos le realizaron doce puntadas. Rosales no descarta que el ataque —en especial el mensaje subliminal de golpearlo solo en la boca— sea debido a su labor periodística. Rosales laboró antes en un canal oficialista, pero desde hace casi un año trabaja en Vos Tv, un canal privado con un enfoque crítico del gobierno de Daniel Ortega. Tanto el periodista como su familia ya habían recibido amenazas de parte de simpatizantes sandinistas durante los momentos más críticos de las protestas y tranques en Masatepe, ciudad de la que es originario, el periodista dijo al CPJ. 

  • Germán García, cronista deportivo de La Prensa y del programa radial Doble Play fue agredido por presuntos turbas y simpatizantes del gobierno sandinista el primero de noviembre, según el medio. García realizaba una cobertura de la bienvenida que se le hacía al boxeador Félix Alvarado, en el mercado Roberto Huembes en Managua, cuando un grupo de turbas enardecidas agarraron del cuello al periodista y lo patearon y golpearon. “Me quitaron el teléfono y me comenzaron a decir ‘borrá los videos, borrá todo lo que tenés’. Yo les decía ‘pero si no tengo nada, yo solo ando cubriendo el boxeo’ y entonces me comenzaron a golpear en la parte del estómago”, relató García en La Prensa.

AMENAZAS

  • Los medios del gobierno ventilaron un audio en el que acusan al presentador y conductor de un programa matutino en el Canal 100% Noticias, Jaime Arellano, de promover un golpe de Estado. En varios programas de estas emisoras, brindaron el número de teléfono de Arellano, el periodista relató al CPJ. Según Arellano, ha recibido más de 150 llamadas telefónicas y un sinnúmero de mensajes de texto y WhatsApp, en donde lo insultan y amenazan con matarlo.

RECOMENDACIONES

Aunque las marchas ciudadanas han menguado en Nicaragua debido a la fiera represión del gobierno, los periodistas han sufrido persecución y detenciones luego de finalizar las coberturas. Dos avezados reporteros, Roy Moncada del diario La Prensa y Uriel Velásquez de El Nuevo Diario, comparten algunos tips de seguridad que toman para realizar su labor. Ambos fueron detenidos el 14 de octubre cuando daban cobertura a una actividad opositora que dejó 38 personas detenidas.

Roy Moncada: “Por lo vivido en estos últimos meses de ejercicio periodístico en el país, donde no solo estás expuesto en plena cobertura sino también, luego porque te siguen en vehículo, mi consejo es extremar la medidas de seguridad. Por ejemplo, desplazarse rápido en el vehículo, pendiente de que si alguien te sigue y si es así compartir con tu medio la situación y ubicación. Si es posible tener una palabra clave para informar que sentís estás siendo asediado. Además, creo que es bueno mantenerse en grupo, lo más que se pueda. No solo en plena cobertura acuerpándose uno del otro, sino también que en la evacuación se puede hacerlo al mismo tiempo, porque si a alguno lo detienen o siguen, el otro puede grabar esa situación”.

Uriel Velásquez: Comparto mi ubicación en tiempo real [El CPJ recomienda que solo comparte su ubicación con un grupo privado de colegas, no con una audiencia pública]. Uso casco y chaleco (ayuda mucho porque te diferencia de los manifestantes, que son el blanco principal de los ataques). Evito los encapuchados siempre que pueda (esos no respetan, la Policía se abstiene un poquito todavía). No voy a cubrir las marchas en carro, pido camioneta 4x4. Evitar las turbas y las concentraciones sandinistas”.

Qué hacer para prepararse ante la posibilidad de detención

Ante el aumento de la amenaza del arresto y la detención, los periodistas deben prepararse para reducir al mínimo el impacto de semejante incidente sobre sí mismos y sobre cualquier contacto delicado. A continuación, se ofrecen algunos consejos sencillos que pueden ayudar.

  • Informe a familiares, amigos y colegas de sus actividades. Comunique al grupo cualquier incremento de las amenazas o sospecha de que lo vigilan, pues con frecuencia hay indicadores precursores de un arresto o una detención.

  • Informe periódicamente a este grupo de su paradero, para que si usted deja de reportarse, ellos sepan que algo anda mal.

  • Asegúrese de que su grupo de apoyo tenga el número telefónico de contacto de algún representante jurídico en caso de que usted lo necesite.

  • Cuando esté dando cobertura informativa a actividades de mayor riesgo, valore dejar atrás su teléfono personal y utilizar un teléfono secundario. Este dispositivo no debe contener ninguna información, como por ejemplo detalles de contacto de fuentes periodísticas ni documentos que los puedan poner en riesgo a usted y a sus fuentes. Bloquee todos los dispositivos con un número PIN.

  • Cierre la sesión en todas las aplicaciones que les permitan a las autoridades tener acceso a información personal sobre usted u otras personas, y elimine esas aplicaciones.

  • Valore si necesita llevar consigo alguna computadora portátil y, de ser posible, déjela atrás. Siempre asegúrese de que su dispositivo tenga protección adecuada mediante contraseñas.

  • Haga copias de reserva de cualquier información delicada en un disco duro externo y encripte esta información. Mantenga el disco duro en un lugar seguro donde sea poco probable que las autoridades lo encuentren. 

  • Guarde los nombres de usuario y las contraseñas de cualquier cuenta delicada o cuenta de redes sociales con una persona de confianza que pueda desactivar estas cuentas o como mínimo cambiar las contraseñas, en caso de que a usted lo arresten.

  • Cualquiera que sea el dispositivo que se lleve consigo para la cobertura, asegúrese de tener activada una aplicación del tipo “Encontrar mi teléfono/dispositivo” (Find my Phone/Device). Deje el nombre de usuario y la contraseña con una persona de confianza, para que, en caso de que usted desaparezca, se pueda rastrear la última ubicación conocida del dispositivo. De ser necesario, se puede borrar a distancia el dispositivo, siempre que tenga una conexión de red o Internet, aunque usted debe tener presente que ello puede causarle problemas con las autoridades si intentan tener acceso al dispositivo.

  • Si lo van a arrestar o detener, intente dar la voz de alarma a su grupo de apoyo. En muchos casos, el escrutinio público de un arresto puede llevar a la liberación o a la mejora del trato del arrestado, aunque esto no es una garantía.