Amnistía Internacional: “Ana Quirós debe regresar a Nicaragua, su país”

Ana Quirós / Foto cortesía

La activista Ana Quirós fue expulsada de Nicaragua la tarde de este lunes por Daniel Ortega y Rosario Murillo, como represalia por alzar su voz y protestar contra el gobierno sandinista.

Al respecto, Amnistía Internacional (AI), condenó esta arbitrariedad y señaló que “el gobierno nicaragüense debe permitir que la defensora de los derechos humanos regrese a su hogar y a Nicaragua –su país- inmediatamente”.

Ericka Guevara-Rosas, directora de AI, indicó que “el régimen de Ortega continúa ejecutando perversamente su estrategia represiva. Despoja ilegalmente de sus derechos de nacionalidad nicaragüense a la reconocida defensora de los derechos humanos y feminista Ana Quirós y la expulsa al exilio hacia Costa Rica”.

Quirós nació en Costa Rica, pero en obtuvo la nacionalidad nicaragüense en 1997, y vivió en Nicaragua durante los últimos 40 años. Tras acudir a una cita a Migración y Extranjería a las 10:00 de la mañana, fue trasladada a las 3:00 de la tarde a El Chipote, y horas después fue llevaba al puesto fronterizo de Peñas Blancas, donde fue entregada a las autoridades costarricenses.

La Cancillería tica confirmó anoche que Quirós fue entregada en Peñas Blancas. “Su estado de salud es óptimo”, dijo la vicepresidenta Epsy Campbell.

Horas antes de ser deportada a Costa Rica, la feminista expresó ante medios de comunicación nicaragüenses: “Escogí ser nicaragüense y me siento con todo el derecho de reclamar que se protejan mis derechos, de exigir que en Nicaragua haya paz, justicia y libertad, de repudiar los desmanes y arbitrariedades que han cometido, los asesinatos, la prisión o el secuestro de todos esos hermanos y hermanas nicaragüenses, que lo único que quieren y están pidiendo es una Nicaragua mejor, una Nicaragua donde todas y todos quepamos, donde nadie se sienta por encima de nadie”.

Migración también citó a las feministas españolas Ana y María Jesús Ara, así como la suiza Beatriz Huber. Se conoce que a ellas les retiraron su residencia en Nicaragua y les informaron que deben presentarse ante Migración cada 15 días.

El viernes, Rosario Murillo, leyó una proclama en la que acusó a los grupos feministas opositores de participar en “crímenes de odio” durante las protestas.