Monseñor Báez: Nunca se debe impedir la libertad de expresión

Monseñor Silvio José Báez, habló con la prensa nacional acerca de los últimos acontecimientos ocurridos en Nicaragua en torno a la crisis sociopolítica que se vive desde hace siete meses, los cuales indican que “hay que destrabar una situación que se está volviendo un callejón sin salida”.

En la entrevista, Monseñor Báez expreso que por muy difíciles que parezcan las situaciones siempre tienen salida siempre y cuando “se pone a la persona en el centro, cuando se confía en Dios y cuando hay buena voluntad para generar proceso”.

“Nos hemos quedado estancados en una situación en la que no se va ni para delante ni para atrás, y estamos como hundidos en el miedo, en el dolor y en la incertidumbre, creemos en la voluntad del ser humano cuando en realidad busca la verdad y se deja orientar por la justicia, creemos que es el momento para destrabar la situación y generar procesos, sobre todo el proceso de la democratización del país”, dijo Báez.

Con respecto a las arbitrariedades en contra de los periodista y medios independientes, señaló que “nunca el impedimento a la libertad de expresión trae buenos resultados a una sociedad, porque cuando se atropella las libertades de los ciudadanos lo único que se hace es poner un muro de contención, pero existe el peligro que la presión pueda aumentar”.   

“Creo que los medios de comunicación al servicio de la verdad juegan un servicio insuperable, insustituible para la construcción de la sociedad. Cuando los medios de comunicación no son respetados, cuando los periodistas son intimidados y asediados, quien sufre es la sociedad. Esta situación hay que detenerla porque no le hace bien a nadie”, expresó Báez.

Otro punto importante al cual se refirió el obispo fue a la reconciliación verdadera y aduce que “no puede haber una reconciliación, si a la víctima no se le pone en el centro y si la reconciliación no supone la reparación del daño sufrido, no es borrón y cuenta nueva, no es olvido para seguir en las mismas, por eso nosotros hoy decimos una reconciliación y un perdón abonado por la justicia y la verdad, es un camino largo pero es el que nunca hemos hecho en Nicaragua y es que verdaderamente puede ayudarnos a construir una verdadera familia nacional, las víctimas en el centro siempre como interés primario”.