SIP solicita a la OEA analizar las medidas necesarias para el cumplimiento de la Carta Democrática en Nicaragua

Luis Almagro / Cortesía

La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) envió una carta a Luis Almagro, Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en la que además de reiterar su extrema preocupación y condena por el asedio del régimen sandinista contra las libertades de expresión y de prensa nicaragüense, le solicitan “un profundo análisis sobre las medidas necesarias que se deben adoptar para el cumplimiento de la Carta Democrática Interamericana” en Nicaragua.

La SIP señaló en la misiva que, ante la continua violación, la falta de garantías para el respeto de los derechos humanos y la alteración del orden constitucional en Nicaragua, le solicitan este “profundo análisis” con el entendido de que “la democracia representativa es indispensable para la estabilidad, la paz y el desarrollo de la región”, siendo uno de sus propósitos la promoción y la consolidación de esa democracia representativa.

La Sociedad Interamericana de Prensa, enumera los ataques de los que han sido víctimas periodistas independientes y medios de comunicación de Nicaragua desde el estallido de las protestas, en los que incluye la censura y suspensión del canal 100% Noticias.

 “Urgen en esta etapa acciones contundentes. Tal como expresó la SIP en su proclama “La prensa independiente bajo asedio”, publicada en agosto tras el envío de una misión al país, “en Nicaragua están en juego la vida, la seguridad personal, la libre expresión, opinión y reunión” y nadie puede quedar indiferente ante esta situación”, concluye la carta.

Pueder ver la carta enviada a Almagro AQUÍ

¿Qué es la Carta Democrática?

Es un documento que se aprobó en setiembre de 2001 en sesión especial de la Asamblea de la OEA con el objetivo principal de fortalecer la institucionalidad democrática.

La iniciativa de crear este documento se produjo en el contexto del gobierno de Alberto Fujimori en Perú – quien finalmente fue condenado a prisión por haber violado derechos humanos durante sus mandatos (1990 – 2000).

El documento establece cuáles son los elementos esenciales de la democracia representativa, como el respeto a los derechos humanos, la separación e independencia de los poderes públicos y la libertad de expresión.