Juicio político a Trump y su repercusión en Nicaragua.

LA PRENSA

Al cumplir una semana del inicio del proceso de su impeachment, juicio político al presidente Trump, detonado por revelaciones de que intentó presionar a un gobierno extranjero (Ucrania) para interferir en el proceso político-electoral doméstico contra uno de sus contrincantes demócratas (Joseph Biden), Trump está atacando a todos los que se atrevan a cuestionar su ejercicio del poder.

Cada día se conocen nuevos detalles sobre la famosa llamada telefónica entre Trump y el presidente ucranio, Volodymir Zelensky, en la cual Trump solicita el favor de impulsar una investigación sobre actividades de Biden relacionadas con ese país, y deja entender que la asistencia estadounidense a Ucrania dependía de su colaboración en este asunto.

En este proceso la Cámara de Representantes, con mayoría demócrata, opera como fiscal y finca los cargos que, si la mayoría los aprueba, el presidente es “impeached”, es decir, formalmente acusado de delitos que ameritan su destitución, y entonces el Senado norteamericano, con mayoría republicana, se convierte en un tribunal para realizar el juicio.

El líder del Senado de EEUU, el republicano Mitch McConnell, quien supuestamente se opondría, dijo que no tendría otra opción si la Cámara de Representantes acusa al mandatario. 5. ¿Trump está perdiendo la cabeza? Ayer tuiteó la opinión de uno de sus simpatizantes, el pastor Robert Jeffress, en el sentido de que si lo destituyen habría una guerra civil en EEUU. 

¿Se puede esperar serios trastornos en la política norteamericana hacia el régimen Ortega-Murillo como resultado del juicio político al que parece será inevitablemente sometido el presidente Trump a iniciativa de la Cámara de Representantes?