“Todo está normal”, un boomerang para la economía en Nicaragua

1.   El diagnóstico sobre el grado de competitividad de las economías del planeta surge de un análisis del World Economic Forum (WEF). Esta institución que gestión cada año la Cumbre de Davos (Suiza), emite un estudio comparativo sobre 141 países y que define el grado competitivo de los mercados nacionales como “el compendio de organismos, políticas y factores que determinan el nivel de productividad de un país”.

2.   Para alcanzar la nota final, se valoran 114 indicadores comunes a todos ellos, con los que se elabora finalmente el “Índice de Competitividad Global 2019”.

3.   A partir de calificaciones que van de una escala de 0 (la peor) a 100 (la mejor) y que revelan el grado de proteccionismo o de aperturismo en cada área o pilar analizado.

4.   En su última edición, la del 2019, la economía nicaragüense se sitúa con 51.5 puntos, para colocarse en el lugar 110 de los 141 países analizados, perdiendo 5 peldaños en comparación al 2018.

5.   Nicaragua es clasificado como el peor país de la región centroamericana. Costa Rica con 62.0 puntos es el que tiene mejor clasificación. La característica general de Centroamérica, es que, todos pierden peldaños en su clasificación como efecto indirecto de la crisis sociopolítica de Nicaragua.

6.   La crisis sociopolítica está detrás del empeoramiento del clima de negocios en Nicaragua. La represión gubernamental, se ha vuelto en contra del propio discurso del régimen cuando dice que “todo está normal”. Como un boomerang.

7.   La escalada represiva, la recesión económica y el aislamiento geopolítico; ha expandido la incertidumbre y la desconfianza, retraído las inversiones y el elevado riesgo de quiebra de las empresas.

8.   Hay que recordar que el entramado económico funciona cuando logra situarse por encima de un punto de inflexión en el que se encuentra de sobre manera los asuntos sociales, medioambientales y políticos.

9.   Circunstancias que contrastan con la atmósfera actual de bajo dinamismo de la actividad económica, aumento de las desigualdades de renta, aceleración del desempleo, incremento de la pobreza y caída de la productividad.

10.       Todos estos factores atentan contra el funcionamiento del sistema económico, los avances tecnológicos y la gobernanza. Factores que, a su vez, debilitan, día a día, al régimen Ortega-Murillo y sus aliados.

11.       Por eso es un error político la idea de una “salida al suave”, cuando la profundización de la crisis del régimen la tenemos a la vuelta de la esquina. Lo que hace falta es acumular fuerzas, tener programa y proyecto a la altura de las circunstancias y pensar en el futuro.