Madres de Abril ante Cidh: Nos ha tocado demandar justicia bajo las balas, represión y hostigamiento

Lizeth Dávila, madre de Alvarito Conrado, también declaró durante la audiencia que a pesar del asedio del gobierno sandinista, las madres de abril no paran de alzar su voz para demostrar que sus hijos no eran delincuentes.
Lizeth Dávila, madre de Alvarito Conrado, también declaró...

Lizeth Dávila, madre de Alvarito Conrado, declaró que a pesar del asedio del gobierno sandinista, las madres de abril no paran de alzar su voz para demostrar que sus hijos no eran delincuentes, que "no solo los asesinaron, sino que no los dejan descansar en paz", esto durante la audiencia sobre los Desafíos para la autonomía e independencia del sistema judicial en Nicaragua, en Quito Ecuadoreste lunes.

Dávila agregó que ni un solo caso ha sido esclarecido justamente, pero aún bajo la represión continúan exigiendo justicia. También indicó que a las madres de abril les ha tocado demandar justicia bajo las balas, la represión, el hostigamiento y las amenazas.

Guillermo Rodríguez de CEJIL, dijo que al igual que las madres de abril y representantes de presos políticos, ellos lamentan la falta de comparecencia, una vez más del Estado de Nicaragua durante esta audiencia.

Georgina Ruíz represenatante de CEJIL abordó que "la continuada represión del dictador ha sido una política de Estado liderada por las más altas autoridades del Poder Ejecutivo y asistida por los poderes lesgislativos y judicial".

Juan Carlos Arce, representante del Colectivo de Derechos Humanos Nicaragua "Nunca Más", radicados en Costa Rica, expuso sobre la negativa de respuesta a los recursos del Poder Judicial, destacando que los desgastes económicos que la represión ha dejado son grandamente notables, a tal grado que las madres de presos políticos indicaron que sostener un hogar y a su vez manetener a sus reos es como mantener dos hogares a la vez. 

"Una de cada cinco personas ha cambiado de departamento luego de su excarcelamiento, así como sufrir trastornos del sueño, depresión, entre otras", señaló Arce.

Ana Patricia Sánchez Moraga fue apresada  junto a su hermana, luego de marcha: "Juntos somos un volcán", fueron enchachadas, luego de haberles disparado, para trasladarlas al Chipote, donde no les dieron asistencia médica, fueron violentadas en todo el proceso jurídico y no se les aceptó una apelación, fueron condenadas . 

"Soy víctima del abuso de poder, soy una sibreviviente... exigimos justicia y libertad para todos los excarcelados y los que aún continúan en prisión", aseguró Sánchez.

Audiencia solicita el cese de la represión orteguista