Nicaragua: Familia que vive en un basurero le pone rostro a la pobreza

La Voz de América conversó en Nicaragua con una familia de cuatro hijos que improvisó una vivienda a la orilla del basurero, donde con suerte obtienen su alimento.

Elieth Valdivia, una mujer de piel morena, delgada y de mirada dura, pasa la mayor parte de su tiempo en un basurero de Managua, capital Nicaragua. Cada mañana que despierta, tiene la esperanza de encontrar alimentos de los desperdicios que recoge junto a su pareja Roberto López Martínez.

En una vieja carreta jalada por un caballo con pocas fuerzas emprenden su viaje por la ciudad, espulgando entre los desechos, donde además de comida buscan botellas de plástico, trozos de hierro y cobre para venderlos en recicladoras y recibir un poco de dinero.

El deterioro económico de Nicaragua que se agravó luego del conflicto sociopolítico que estalló en abril 2018, obligó a esta pareja a improvisar una vivienda a la orilla del basurero, donde con suerte obtienen su alimento. “La situación para nosotros es bastante crítica, pero tenemos que luchar para sobrevivir; no vamos a estar esperando sentados a que esto mejore, no podemos esperarnos o pararnos”, relató a la Voz de América, Roberto López, esposo de Elieth.

El rancho fue edificado rústicamente con estructura de madera vieja, forrado con plástico negro y techo de ripio. Los rodean enormes bolsas de basura y un sinnúmero de insectos como moscas, cucarachas y escorpiones. Algunos pedazos de tablas y botellas cortadas a la mitad las convirtieron en sus recipientes.

La situación que enfrenta Roberto y Elieth no es inusual. Nicaragua sigue siendo el segundo país más pobre en América, después de Haití, según un estudio publicado por el Banco Mundial en octubre del año 2019.

Al menos por tres décadas el país ha ocupado esa posición, dejando a muchos de sus 6 millones de habitantes en una situación de desventaja. Historiadores y economistas explican que Nicaragua no ha podido salir del atolladero económico a raíz de la Revolución Sandinista de 1979, seguida de la guerra civil que concluyó en 1990 con los acuerdos de paz en Centroamérica.

Las secuelas de la devastación económica que dejó la guerra de la década de 1980 pareciera que persiguen a Elieth y a Roberto, quienes no han logrado salir de la extrema pobreza. Sus ingresos que son de alrededor de tres dólares por día, apenas alcanza para alimentar a sus cuatro hijos de 20, 18, 13 y 10 años. Los menores ni siquiera asisten a la escuela.  “Cuando agarramos 100 pesitos (tres dólares aproximadamente) compramos arroz, frijoles y queso, y si no hay para todo eso pues solo frijoles con tortilla comemos. A veces viene un amigo que saca basura de los restaurantes y cuando agarra pollito me da y así medio comemos o hacemos un arrocito aguado”, Elieth a la VOA.

Esta familia forma parte de los casos descritos en un reciente informe de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económica y Social (Funides) titulado "Perspectivas Económicas 2020”. El texto revela que la pobreza en Nicaragua ha experimentado una aceleración “estrepitosa”, con 2.1 millones de habitantes pobres, lo que representa un 31.9 por ciento de la población.

El estudio de Funides destaca que el ingreso promedio de los nicaragüenses que viven en pobreza es de 1.76 dólares o menos. Según cifras del Banco Nacional de Nicaragua, la canasta básica está valorada en 400 dólares.

Álvaro López, especialista en temas económicos de Funides, afirmó que la pobreza podría aumentar debido a la contracción económica que ha sufrido Nicaragua en los últimos dos años. A ello se suma la falta de acuerdos políticos entre el gobierno y la oposición para resolver la crisis que podría sumar un año más de desaceleración.

“Las previsiones para 2020 siguen siendo negativas y dirigiéndose a un estancamiento económico, con tasas alrededor de 1% para este año; y eso ha tenido muchísimo impacto en varios indicadores sociales sobre el bienestar de los nicaragüenses”, detalló López a VOA Noticias.

Eliseo Núñez, quien fue diputado opositor y miembro de la Comisión Económica del Poder Legislativo señala que el gobierno del presidente Daniel Ortega tuvo la oportunidad de sacar a Nicaragua de la pobreza entre los años 2007 y 2017, tiempo en que el Producto Interno Bruto (PIB) del país creció entre un 4 y 5%. En esa época, dijo Núñez, su administración recibió miles de millones de dólares como resultado de su alianza con Venezuela.

“Ortega no invirtió en diversificar la economia y lograr que el recurso humano de Nicaragua se potenciara. No logramos pasar la barrera de un país realmente pobre a un país de renta media y con gente mejor formada”, aseguró Núñez a la VOA.

El economista Enrique Sáenz, recordó que la reducción de la pobreza fue uno de los ejes de campaña del mandatario, sin embargo, concluye que fue “un rotundo fracaso”. Sáenz fundamenta su argumento citando los “cuantiosos recursos” que ha tenido el gobierno nicaragüense “tanto de la cooperación internacional tradicional, los créditos de organismos internacionales, así como las remesas familiares y la cooperación petrolera venezolana”.

Cifras del Banco Central de Nicaragua (BCN) indican que los fondos provenientes de la cooperación venezolana entre 2008 y 2018 suman 3,860.1 millones de dólares. Sin embargo, a la fecha las autoridades no han brindado información sobre el manejo de estos recursos que inicialmente serían destinados a “combatir la pobreza".

Sáez indicó que la corrupción y la falta de transparencias en el manejo de los fondos de la cooperación venezolana se refleja en que no “quedó una cimiente” para sostener la economía nicaragüense por sí sola.

La postura del gobierno de Ortega

No obstante, la administración del presidente Daniel Ortega muestra otra realidad a la de las organizaciones locales e internacionales. Por ejemplo, la última encuesta de Medición de Nivel de Vida, divulgada por el estatal Instituto Nacional de Información de Desarrollo (Inde) reflejó que en el año 2016, hubo una disminución en la pobreza al pasar del 29.6 al 24.9 por ciento, entre 2014 y 2016.

El diputado oficialista Carlos Emilio López, explicó a la VOA que desde 2007 que el partido Frente Sandinista de Liberación Nacional llegó al poder, ha trabajado en la reducción de la pobreza y en mejorar las condiciones de los ciudadanos a través de programas sociales.

“El gobierno del presidente Daniel Ortega como buen gobierno de unidad y reconciliación nacional ha demostrado estar al lado de los pobres; se ha reducido la pobreza y organimos internacionales lo han destacado. Se han restituido los derechos de los pobres. El 54% del total del presupuesto va destinado al área social”, detalló López.

Sin embargo, Álvaro López, economista de Funides, advierte que reducir la pobreza “lamentablemente costará mucho”, tomando en cuenta que “Nicaragua está en una recesión desde hace más de un año. Las previsiones para 2020 siguen siendo negativas y Nicaragua se dirige a un estancamiento económico”.

Mientras el país se encuentra sumergido en su peor crisis sociopolítica de los últimos 30 años, el matrimonio López Valdivia junto a sus cuatro hijos valora la posibilidad de abandonar el país, como lo han hecho más de 80.000 ciudadanos en los últimos dos años de conflicto social.

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