Promesas electorales recurrentes de Daniel Ortega en Nicaragua

El régimen de Daniel Ortega y Rosario Murillo ha repetido hasta el cansancio que Nicaragua tiene una de las tarifas energética más baratas de la región. A partir de estas afirmaciones la unidad de Fact-Checking de Redacción Abierta analizó el discurso y hurgó en documentos e informes para corroborar si lo dicho por la dictadura es cierto o no. Este es el resultado.

El 16 de diciembre del 2020 Rosario Murillo anunció una reducción de hasta el 15% en el costo de la tarifa de la energía eléctrica. “¡Vamos a pagar menos!”, dijo jubilosa la vicepresidenta a través de una llamada a medios oficiales. La mención de la disminución en la factura forma parte de las eternas promesas electorales del gobierno orteguista y, en pleno 2021, se ha esforzado en resaltarla cada vez que puede. 

“A partir del 1 de enero a la tarifa de energía eléctrica se aplicará una reducción promedio del 12.5% aplicada así: 15% menos a las familias que consumen menos, hasta 150 kW por mes. Son 890,000 familias que van a pagar 15% menos por el servicio de energía eléctrica”, afirmó Murillo. “10.6% menos van a pagar los usuarios cuyo consumo sea mayor a los 150 kW por mes”, señaló la vicepresidenta.

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La mención de esta “buena noticia” es recurrente en los discursos de Ortega y Murillo. Sin embargo, surgen muchas dudas al respecto. ¿Qué tan verdadera es esta reducción? El equipo de Fact-Checking de Redacción Abierta clasifica esta afirmación como engañosa. Aunque es muy difícil determinar cuáles son los parámetros que usa el gobierno para poder afirmar una reducción de la tarifa de energía eléctrica y qué datos utilizan para realizar sus cálculos, hay muchas variables alrededor de esto que pone en tela de duda esta información: 

Aumento del IVA

La desaparición del Impuesto sobre el Valor Agregado no es total. Con las modificaciones que el régimen ha hecho al pliego tarifario. Si bien a partir de este año la tarifa domiciliar y en aquellos hogares en los que se consuman menos de 150 kWh mes estarán exentos del IVA, el grupo que gasta entre 151 a 300 kWh mes, tendrá que pagar el 15% de IVA. 

Hasta el año 2020, este último grupo, debía pagar una alícuota especial del 7% de IVA y no el 15% que por obligación deben cancelar a partir del 2021. Entonces en este caso no existe una reducción ni desaparición como tal, sino un aumento del 8%.

Pero este incremento también puede afectar a los que regularmente mantienen una tarifa domiciliar. Organismos de defensa al consumidor han reportado aumentos en el consumo de kWh y cobros elevados por sobrepasar el consumo de 150 kWh.

Por ese motivo, tanto el gobierno como la empresa distribuidora recomiendan a la población de “implementar medidas” de ahorro energético para poder “gozar siempre de estos beneficios”. 

Modificación del subsidio

Antes del 2018, se aplicaba el 50% de subsidio para todos los segmentos, pero con las reformas este ha ido disminuyendo anualmente según cada segmento. Solo quienes consumen entre 0-50 kWh mantienen el subsidio.

Lo anterior evidencia que las modificaciones porcentuales aplicadas a los subsidios acorde a los cambios anuales muestran una drástica reducción. Es decir, la ciudadanía terminará pagando más por su factura al no contar con el porcentaje de subsidio del 50%.

Deslizamiento cambiario 

En julio del 2020 dejaron de aplicar el 3% del deslizamiento cambiario. No obstante, a partir de enero de este año se retomó la aplicación del mismo, pasando del 3% al 2% anual, representando este último 0.17% mensual; lo que significa que las tarifas subirán a un menor ritmo en comparación a los años anteriores. Sin embargo, esto siempre se agrega ante cualquier incremento a la tarifa.

Alumbrado público

Con las reformas a la ley 272, el subsidio del 50% en el pago del alumbrado público también sufrió una disminución. 

Adultos mayores: los más afectados 

Antes de las reformas, los adultos mayores gozaban de un descuento del 50% en el pago de la factura. Este descuento lo han segmentado igualmente por consumo. 

Hay que tomar en cuenta que la aplicación del subsidio es cambiante. Existen algunos factores como el número de días facturados y el consumo por día que tenga su hogar, que inciden en su aplicación. En el número de días facturados debe revisar que su factura tenga los días completos del mes, por ejemplo, la factura correspondiente al mes de marzo, tenga los 31 días facturados. Si no refleja los 31 días y su consumo fue menor a 150 kWh, es muy probable que no aplique al subsidio. 

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En el caso del consumo por día, este debe ser menor o igual a los 5 kWh, si se excede de los 5 kWh, no aplica igualmente al subsidio. Estos son solo algunos de los condicionantes que se han podido identificar en estos años. 

El boicot a Bolaños y el ‘as’ bajo la manga de Ortega

La problemática de la energía eléctrica es y sigue siendo un tema controversial en Nicaragua. Desde los años de mandato del ex presidente Enrique Bolaños Geyer se ha venido dando una serie de eventos y cambios importantes en el sector. Este período de gobierno se caracterizó por una constante lucha entre el Poder Ejecutivo y Legislativo (siendo la mayoría del FSLN) quienes impedían las aprobaciones de proyectos y reformas en energía hidroeléctrica. El propio expresidente Enrique Bolaños afirmó hace unos años que fue boicoteado por los dos partidos (FSLN y PLC).

En consecuencia, Nicaragua entró en una serie de apagones de hasta ocho horas e incluso a un cambio horario para un mejor aprovechamiento energético. El 30 de mayo del 2005, Bolaños tuvo que decretar un Estado de Emergencia Económica en el país.

Todo esto con el fin de que la distribuidora eléctrica Unión Fenosa pudiera oxigenarse financieramente para poder pagar a las generadoras energéticas y acabar con la crisis. En ese tiempo había crecido la demanda del servicio pero al no aprobarse los proyectos no se podía contar sólo con la capacidad instalada.

Ortega al crear ese caos a sabiendas que sería útil para su campaña electoral, vendió la idea del ALBA como la respuesta y solución a todo ese problema que, dicho en sus palabras, “no se volverá a vivir en Nicaragua como en los tiempos del presidente Enrique Bolaños”. El año en que regresó al poder, en 2007, firmó el contrato con su homólogo Hugo Chávez, para la adhesión de Nicaragua a la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA). 

Cambios que ayudarían a una verdadera reducción de la tarifa

En enero del 2021, el Consejo Superior de la Empresa Privada (COSEP) emitió un comunicado a través del cual exigía una revisión de la tarifa eléctrica, ya que no se consideró el precio del petróleo internacional. Por lo tanto la reducción debería de ser al menos del 20%.  

“Insistir que la reducción aprobada no ha considerado criterios como el traslado de la reducción del precio del petróleo íntegramente a la tarifa, la suspensión de importación de energía eléctrica entre las distribuidoras y ENEL Bluefields, la reversión de la resolución INE-CD-13-12-2019 de cobros por desvíos tarifarios, la disminución en el precio de compra de energía por las instituciones del sistema eléctrico del país, entre otras. La reducción según análisis independientes realizados debería llegar al menos al 20%», informa el comunicado.

También señalan que deben garantizar el acceso a la información pública y la transparencia, la publicación de los contratos de compra y venta de energía eléctrica, incluyendo el nuevo contrato con New Fortress Energy LLC.

Desde hace varios años, muchos especialistas en el tema han señalado que para reducir la tarifa eléctrica de manera más rápida, se debían bajar los costos de las plantas generadoras, sobretodo las plantas geotérmicas del grupo Albanisa. Además de una revisión a los contratos PPA.

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¿Qué es un contrato PPA (Power Purchase Agreement)? Es un acuerdo compraventa de energía limpia a largo plazo en el que existe una tarifa binómica, una de cargo por potencia y otra de cargo por energía. En el caso de Nicaragua, la mayoría de los contratos PPA tienen un plazo de vigencia de 27 años. Al llegar a la fecha de vencimiento, las plantas generadoras han recuperado su inversión hasta diez veces más, por lo que muchos expertos concuerdan que el plazo de estos contratos debe ser menor.

En el año 2019, Albanisa al ser sancionado por el gobierno de EEUU deja de producir energía geotérmica de sus dos plantas generadoras más importantes: la Hugo Chávez y la Che Guevara, aunque no puedan generar, el contrato PPA les permite que sigan recibiendo hasta 14.000 dólares por megavatios mensualmente por solo existir y “seguir ahí” y al final ese cobro se traslada al consumidor. 

De ahí parte otro factor, los altos costos de producción. Hay plantas generadoras como las de Albanisa cuyo pago llega a 116 dólares por megavatio. En otros casos, otras plantas compran a otros países a un precio más bajo pero las venden a un precio mucho mayor. 

                                                                

En la página web del CNDC (Centro Nacional de Despacho de Carga), se puede ver en tiempo real la compra y demanda de energía, en la que según la gráfica, MER (Mercado Eléctrico Regional) compra energía, dejando abierta una nueva duda de ¿quién está comprando a través de MER?

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