Daniel Ortega: enceguecido, obsesionado y encaprichado

“Cuando los dioses quieren perder a los hombres, los enceguecen”. Sabiduría griega.
LA PRENSA

Hay que tomar en cuenta que Nicaragua tiene 6 motores que mueven la economía local: exportaciones, remesas, inversiones extranjeras (IED), préstamos, donaciones y el dinero ilícito que circula en el país. Por lo tanto, es una economía sumamente frágil y dependiente. Las exportaciones, remesas, IED, préstamos y donaciones provienen, en alrededor del 80 por ciento, de EEUU y la Unión Europea. Por lo tanto, el discurso confrontativo de Ortega pone en peligro ese 80 por ciento. La pregunta es: ¿por qué lo hace? Puede haber dos explicaciones.

Primera hipótesis. Ortega tiene la tendencia a negociar al borde del abismo o al filo de la navaja. Ese discurso confrontativo está dirigido a su base social para demostrar que él va a resistir hasta el final con el fin de evitar fisuras o deserciones al interior de su base social. Sin embargo, podemos pensar que más bien puede provocar mayores defecciones por el incremento de las cinco crisis. Ese es el riesgo que corre, pero piensa que cuenta con el apoyo del aparato militar (ejército, policía y paramilitares).

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Segunda hipótesis. Es creer que tendrá el apoyo de Rusia, China, Turquía, Irán, Crimea, etcétera; al jugar a la contradicción de las grandes potencias. Sin embargo, el comercio, la IED, los préstamos y donaciones de esos países no llegan ni siquiera a representar el 5 por ciento del PIB de Nicaragua. Lo que nos indicaría que Ortega está desesperado, no tiene estrategia, solamente se basa en acciones tácticas (encarcelamiento a líderes políticos, represión generalizada, intimidación a los periodistas) con la esperanza que les dé algún resultado positivo a sus intereses.

En conclusión. Las declaraciones que hace Ortega más bien lo debilitan más y demuestra que se siente más aislado que nunca. Por lo tanto, está dispuesto a cruzar el “Rubicón” sin calcular las consecuencias, Ortega-Murillo están enceguecidos, obsesionados. Mientras tanto, se debilitan de cara a la comunidad internacional, Ortega incrementa la represión al interior del país sin estrategia de salida de la crisis, solamente mantenerse en el poder a cualquier costo; la represión interna y los discursos contra EEUU y Unión Europea no representan salidas positivas para él.

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Un ejemplo que demuestra que Ortega-Murillo están enceguecidos. Al tomar prisioneras a mujeres representativas e importantes en la vida política nacional, su objetivo era descabezar cualquier liderazgo interno y desarmar cualquier reactivación de la protesta social. Sin embargo, lo que ha sucedido es que esa acción represiva activó al importante movimiento feminista internacional en su contra. Por lo tanto, implementó una acción represiva que NO tomó en cuenta las repercusiones internacionales que van a incrementar más su aislamiento internacional, su debilidad y su legitimidad. Cada día es más evidente, a nivel internacional, que Ortega-Murillo es una dictadura bananera y, a nivel nacional, demuestran que están ciegos, empecinados y encaprichados. Han perdido la brújula política estratégica.

Ellos están dispuestos a matar y morir con tal de seguir en el poder. Están dispuestos a incendiar primero el país, antes de dejar el poder. Es la lógica de “el poder o la muerte”.

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