Protestas en Cuba: ¿Qué impacto tienen en Nicaragua?

El presidente nicaragüense Daniel Ortega salió en defensa este lunes del gobierno de  Cuba, su aliado ideológico en la región, y acusó sin prueba alguna a Estados Unidos de estar detrás de las manifestaciones en La Habana, asegurando que pretenden crear “una desestabilización” en la isla.

A través de una misiva pública, el gobierno izquierdista de Ortega que lleva más trece años consecutivos en el poder, aseguró que las protestas en Cuba “son imágenes de un formato conocido de desestabilización”, en referencia a las manifestaciones vividas en Managua en 2018 y que dejaron más de 300 muertos y más de 100.000 exiliados por la represión estatal, según denunció la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

LEER MÁS: Monseñor Álvarez: "yo me voy de aquí cuando quiera" dice a "poderosos" que se creen "Dioses" y dueños de libertades

En tanto la vicepresidenta Rosario Murillo, vocera del Gobierno que fue sancionada en 2018 por el Departamento del Tesoro por violaciones a los derechos humanos, ocupó gran parte de su discurso oficial de este lunes para arremeter contra Estados Unidos acusándolos de “genocidas y colonialistas” y catalogó a los opositores cubanos de “vendepatrias”, la igual que ha hecho con sus críticos en Managua.

“Y los hemos denunciado y los seguimos denunciando (…) vimos este formato que como decimos conocemos ampliamente, la traición, el vendepatrismo de unos cuantos queriendo reflejar una realidad inexistente, falsa, ficticia, un fingimiento eso es lo que hay, el mismo fingimiento que quisieron imponer aquí a partir de sus planes de destrucción y de sometimiento de nuestro pueblo”, expuso Murillo.

“Aquí hay un pueblo y en esta América Latina nuestra hay pueblos decididos a seguir venciendo. Y el pueblo de Cuba decidido a seguir venciendo. Está allí dando la batalla y todos estamos dando la batalla, porque los formatos pueden variar un poco en el tiempo, pero no engañan a nadie”, continuó.

¿Qué opinan los analistas?

Pero algunos expertos como el exdiputado y economista Enrique Sáenz, consideran el discurso de la pareja presidencial como “hipócrita” y alejado de la realidad, pues señalan que uno de los principales socios comerciales de Nicaragua son los Estados Unidos, a quien constantemente ataca y cataloga de “imperialistas”.

Además menciona que Managua ha aprovechado tratados de libre comercio como el DR-Cafta para incentivar su economía; por otro lado hizo incapié en el 60% de las remesas provienen de los Estados Unidos.

“Las actitudes de Ortega es un antiimperialismo de mentira, hipócrita, porque él habla en contra del imperialismo, sin embargo, se desvive por las inversiones de Estados Unidos” critica Sáez, y pone como ejemplo que en 2020, más de la mitad de las exportaciones llegaron el mercado norteamericano.

“Es una retórica hipócrita, porque si Ortega hablara en serio, debería de rechazar créditos del BID, de Banco Mundial, donde el principal socio es Estados Unidos por ejemplo”, mencionó.

SEGUIR LEYENDO: Diario la Prensa acusa a Daniel Ortega de intentar "un apagón informativo" en Nicaragua

Según Sáenz, en Cuba lo que hay son movilizaciones que muestran la expresión ciudadana en contra “de un régimen que ha dicho sus pretenciones de aplastarlas”, pero advierte que tratándose de un hecho que no se veía en décadas, refleja que aún hay esperanza de un cambio.

En tanto el exembajador de Nicaragua en Venezuela, Róger Guevara Mena, comenta a la VOA que la retórica de culpar a otros países por sus crisis sociales, es una vieja estrategia utilizada “por dictadores” ante la “inoperancia política”.

“Ya la guerra fría pasó y estamos en una época diferente, de modelos democráticos, y en el continente las dictaduras dogmáticas y militares ya no son inaceptables”, comenta Mena.

Mena considera que en Cuba lo que hay es un hartazgo social ante casi 70 años “de un modelo dictatorial fracasado”.

“Es natural que un gobierno como el de Nicaragua, afín, en métodos y en comportamiento políticos y sociales apoyen a Cuba. Ambos comprenden que los pueblos se agotan, agotan su paciencia, en este caso el caso cubano tiene casi 70 años y las protestas reflejan el cansancio del pueblo”.

Según Mena, en Cuba no existe la imagen “carismática” de un Fidel Castro que pudiese contener la inconformidad social, sino existe “herederos de una dictadura” que cree llegará en algún momento a su fin.

LEER MÁS: EEUU: "hay rendición de cuentas" tras cancelación masiva de visas a 100 funcionarios en Nicaragua

Mientras que Sáenz recuerda que buena parte de los regímenes en Europa del este cayeron sin disparar un tiro, a partir de movilizaciones populares que expresaban el colapso de estos modelos represivos.

“En Cuba habrá que ver si estos desenlaces pueden producirse. En cuanto a la reacción de Díaz-Canel, es natural, toda dictadura y grupo aferrado al poder y dispuesto a ahogar a sangre y fuego cualquier tipo de oposición, pues busca cualquier pretexto”, concluyó Sáenz.

Ayúdanos a romper la censura,
necesitamos tu apoyo para seguir informando

DONA AQUÍ