Noticias NicaraguaPolíticaEnfermar en prisión otro golpe para familiares y presos políticos en Nicaragua

Enfermar en prisión otro golpe para familiares y presos políticos en Nicaragua

Especialistas consultados por 100%Noticias advierten que las lesiones físicas y psicológicas de presos políticos de Nicaragua podrían afectar su salud incluso cuando obtengan su libertad. Angustiados y temerosos se encuentran familiares que visitaron la cárcel nuevo Chipote por desconocer el verdadero estado de salud en que se encuentran los presos políticos.

Jilma Herdocia, esposa del doctor José Pallaís Arana quien fue detenido el 9 de junio del 2021 narra a 100%Noticias su impresión tras verlo en días pasado con casi 90 libras menos. “Está pálido por la falta de sol y sumamente débil”.

Su esposo tiene una condición delicada de salud. En casi siete meses de encierro ha perdido masa muscular, su metabolismo se ha desacelerado y ha sufrido descompensación.

“Últimamente ha tenido dos desmayos y se le ha bajado la presión”. Como si fuera poco, Herdocia, se muestra inquieta porque José Pallais padece hipertensión arterial, diabetes, problemas en la columna, glaucoma y otras enfermedades crónicas.

Jilma Herdocia tiene 62 años, Pallais le lleva seis, pero no tiene tiempo para quejarse de sus propios padecimientos. Su esfuerzo está enfocado en la liberación y bienestar de su esposo con quien tiene casi 46 años de matrimonio.

Presos políticos sin derecho a la salud 

Añade que su esposo está recibiendo diariamente tratamiento para los mareos y para el dolor de espalda. A Jilma le alarma la cantidad de analgésicos que está consumiendo Pallais. 

“Son un peligro permanente de infección grave”.

En este punto, denunció que le llevaron unos parches medicinales para tratamiento de escaras al penal, sin embargo, todavía no se los han suministrado.

También manifestó intranquilidad por no saber exactamente las medicinas que le dan y no comunicarles sobre los desmayos que su esposo le confesó.

El jurista y miembro de la Coalición Nacional, José Pallais, fue detenido en la ciudad de León, por supuestos actos de terrorismo y desestabilización entre otros delitos, según la nota policial que le imputa dichos delitos.

Familiares preocupados por presos políticos

Entre el 30 de diciembre pasado y el 2 de enero, familiares de los reclusos y reclusas en la Dirección de Auxilio Judicial o Nuevo Chipote pudieron visitarles. 

Según un comunicado, los familiares alertan a la población y a la comunidad internacional que la mayoría de los detenidos han perdido mucho peso, algunos presentan desmayos y manchas en su piel por falta de sol.

Durante el encuentro con Mauricio Díaz, la familia denunció que ha perdido alrededor de 30 libras, se ha desmayado dos veces, tiene manchas en su piel y lagunas mentales. 

Asimismo, los familiares de Violeta Granera refirieron que ha perdido piezas dentales, se le dificulta comer y tiene manchas rojas en la cara por falta de sol.

Por su parte, los familiares de Edgar Parrales mostraron preocupación ya que carece de intestino grueso, tiene una hernia y en 45 días de secuestro ha perdido 12 libras.

Entre tanto, la familia de Juan Lorenzo Hollman asegura que tiene mancha en el ojo y también ha sufrido de desmayos.

Análisis de especialistas

Médicos y psicólogos consultados que han hablado bajo el anonimato dicen que es comprensible la preocupación de los parientes de los detenidos y coinciden que a veces las lesiones psicológicas trascienden a las físicas.

Familiares de Tamara Dávila, Ana Margarita Vijil, Suyén Barahona y Dora María Téllez denunciaron en el último informe presentado este pasado 5 de enero, que estas presas políticas están siendo sometidas a permanecer en aislamiento en celdas solitarias.

En este sentido, una psicóloga especialista en temas de abuso sexual refiere que cuando se aplica tortura física también se está acentuando la tortura psicológica y basada en los testimonios familiares considera que los detenidos ya están presentando síndrome de estrés postraumático. 

“Lo que se expresa en la tortura física es humillación, minimización de su cuerpo, igualmente la tortura psicológica puede dañar a la persona, aunque no haya golpes”.

Explica la psicoanalista que en condiciones carcelarias en donde las personas ya presentan lagunas mentales son muy graves porque no les permiten ubicarse ni en tiempo ni espacio.

Tal es el caso del oposito Róger Reyes. Su esposa aseguró que durante el encuentro no recordó que tenía dos hijas y solo mencionó una. Su familia está pidiendo valoración psiquiátrica.

Esta experta continúa explicando que una de las alertas de somatización a las que se enfrentan las privadas y privados de libertad son las manchas en la piel o problemas en los oídos.

“Nadie lo dijo, pero pudiera haber sangrados en las mujeres porque ocurre lo mismo en una mujer adulta como en una de la tercera edad y pueden presentarse sangrados a través de lesiones psicológicas”.

Por ello, esta especialista asegura que es muy grave la situación actual de hombres y mujeres en cautiverio.

“Hay una humillación permanente y no existe ningún vínculo con el exterior como con su familia. Tienen prohibido hablar con otras personas, tampoco pueden leer porque forma parte de la violencia psicológica”.

La experta en salud mental concluye que es gravísima la situación y cuando todas las personas privadas sean liberadas, obligadamente requieren atención personalizada, para poder superar las condiciones traumáticas que están viviendo.

“Habría que valorar como es que cada una de estas personas está evidenciando las secuelas traumáticas”, concluyó.

Un especialista en ginecología añade que la información proporcionada por los familiares además de ser limitada, la mayoría de las veces tampoco se comparten por lo que es más difícil proporcionar herramientas de ayuda.

“Las mujeres deberían tener cumplimiento de los medicamentos de enfermedades crónicas, las consultas se deben realizar de acorde al problema de salud que presentan y si tienen estudios de seguimiento para la detección temprana de cáncer de mama o cérvix uterino, deberían acudir a las consultas respectiva”, recomendó este médico.

No hay trato digno a presos políticos

La Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH) denunció que la doctora María Oviedo ha sufrido violencia psicológica ya que como conocedora de la Ley, solicitó al centro de reclusión su derecho a las visitas de sus hijos menores de edad, según los testimonios de familiares.

La CPDH, cuestionó que al igual que los otros reos políticos, la doctora Oviedo tiene una precaria dieta en el centro, tampoco recibe sol suficiente y su salud se ha visto deteriorada en cinco meses de cautiverio.

Razón por la que la CPDH asegura que el Nuevo Chipote no cumple con políticas y condiciones para mantener a los privados y privadas de libertad con estándares de dignidad en donde se respeten los derechos humanos.

Marcos Carmona, secretario ejecutivo de la CPDH, solicitó valoración clínica de la doctora María Oviedo, también llamó a la Cruz Roja Internacional para que realice una visita de campo y responsabilizó al gobierno de Daniel Ortega del deterioro de en la salud de esta presa política.

Por su parta la doctora Vilma Núñez, presidenta del Centro nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), declaró que los familiares de los presos y las presas políticas son los defensores de los derechos humanos y son quienes mejor conocen la situación de sus privados de libertad.

En los últimos días, la denuncia pública de los familiares se ha disminuido por temor aumentando la capacidad de defender los derechos humanos adecuadamente.

Núñez explica que el silencio de los familiares de las víctimas obedece a presiones directas del régimen en la mayoría de los casos. 

Sin embargo, destaca que cuando el Cenidh tienen las suficientes evidencias de lo que está pasando dentro del Chipote tratan de levantar la voz con la denuncia pública como último mecanismo de defensa, pese a las presiones.

“No nos van a callar”, enfatizó la defensora de derechos humanos.

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