INVESTIGAN MISTERIOSA MUERTE DE COMERCIANTE

La incertidumbre ronda en la muerte del comerciante Néstor Camilo Morales Rivera, de 25 años, cuyo cuerpo se encontró al fondo de un precipicio de unos 70 metros de profundad, pero sin signos de violencia. El hallazgo se dio el lunes, a eso de las 8:00 p.m. en el cerro Motastepe, y dieron con su paradero debido a que la camioneta doble cabina que conducía tenía instalado el Sistema de Posicionamiento Global (GPS, por sus siglas en inglés). Aunque la información preliminar de las autoridades del Distrito II de Policía tenía como hipótesis que el joven habría ingerido pastillas de fosfina, tal versión es rechazada por la familia doliente. Rechazan “Eso no es posible (que atentara contra su vida), mi hermano era una persona sana y no tenía por qué quitarse la vida. Pedimos a la Policía que investigue exhaustivamente, porque la camioneta estaba violentada, el vidrio del copiloto estaba quebrado y el dinero que él portaba no aparece”, dijo Miriam Morales, de 29 años, hermana mayor de la víctima. “Él llevaba una fuerte cantidad de dinero, no sé cuánto, pero sí era bastante, porque iba a abonar en tres bancos con los que nosotros trabajamos”, agregó la joven, quien tiene un negocio de comidería en el mercado Israel Lewites. “Nosotros somos una familia cristiana y estamos claros que no podemos atentar contra la vida, mi hermano no tenía problemas y mucho menos enemigos, pedimos que investiguen bien el caso”, insistió Morales. El dictamen preliminar que el Instituto de Medicina Legal (IML) entregó a los familiares, detalla que las causas de la muerte eran indeterminadas. Por su parte las autoridades del Distrito II de Policía no han brindado información oficial del caso. La vela de Morales se dio en el barrio capitalino San Judas y sus restos descansarán en el cementerio del mismo nombre.   END

Ayúdanos a romper la censura,
necesitamos tu apoyo para seguir informando

DONA AQUÍ