RIVENSES ALARMADOS POR ASESINATO DE CAMBISTA

Un nuevo crimen conmueve a la  ciudadanía rivense. En esta ocasión la víctima  fue el cambista Wilbert  Antonio Matamoros de 29 años de edad, quien  la noche del sábado fue asesinado con arma blanca en su propia casa de habitación. Matamoros laboraba en el puesto fronterizo de Peñas Blancas  y habitaba en la comunidad de Sapoá del municipio de Cárdenas, hasta donde llegaron los antisociales a eso de las 7:00 de la noche. Aprovechándose de que la víctima se encontraba solo, los delincuentes lo atacaron con un cuchillo para robarle. Eddy Guerrero, vecino del cambista relató que a las 7:20 de la noche Matamoros logró salir herido de la casa para pedir auxilio. “(Cuando) me vienen a avisar llegué y le vi varias heridas  en el cuello y tórax y en mi vehículo lo trasladé al Hospital de Rivas, pero falleció en el trayecto”, dijo. Hasta la tarde de ayer la Policía no había brindado la versión oficial de este crimen, pero extraoficialmente se dice que el móvil fue el robo. Lo tenían vigilado Su esposa  Alba Marina Ugarte, de 25 años, quien tiene dos meses de embarazo, explicó que su esposo se quedaba solo todos los sábados porque ella viaja con su hija de 6 años a  San Juan del Sur desde donde se traslada los días domingo a Managua a cumplir con sus estudios universitarios. Por eso cree que los antisociales ya tenían planificado llegar a cometer el crimen el sábado por la noche, “porque a las cuatro de la tarde  lo llamé y me dijo que ya se había venido de Peñas Blancas para la casa, pero que estaba viendo jugar futbol  y ya en la noche le mandé mensajes y no me respondió, fueron los vecinos que me llamaron para informarme de lo sucedido”, refirió. El cuerpo del cambista fue trasladado la mañana de ayer al  municipio de  Malpaisillo, del departamento de León, de donde era originario. Durante la vela, la noche del sábado, los cambistas de la zona demandaron que se esclarezca el caso y se castigue a los culpables. Este es el segundo asesinato que ocurre en Sapoá en menos de un mes, ya que la noche del 24 de marzo dos sujetos a bordo de una moto llegaron a la pulpería de Santos Leonel Díaz Bravo y lo ultimaron de tres disparos y luego huyeron del lugar. Los pobladores de esta zona aseguran que la Policía debería de brindar mayor presencia en el lugar. “Nos sentimos inseguros con lo que está ocurriendo”, dijo  Guerrero. END