RELATO ESPELUZNANTE DE MÚLTIPLE ASESINATO EN COSTA RICA

"La escena era muy cruda, muy muy dura… esto ha sido un shock y uno no sale de él. Había de todo ahí, la forma en cómo se encontraron los cuerpos…”, dice una de las personas que ingresó ayer a la casa en Matapalo, donde Adrián Salmerón habría dado muerte a cinco personas: dos adultos, una niña de 13 años, un niño de 8 y una niña de 4. De acuerdo con personas que estuvieron en la casa donde se dio el crimen, ahí los niños vivieron momentos de terror, pues el nicaragüense habría matado primero al estadounidense y después los persiguió por toda la casa hasta acabar con ellos. Socorristas, forenses, policías y funcionarios del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) así como algunos vecinos tuvieron acceso a la escena y coinciden en que aquello parecía una película de horror. Una de estas personas conversó con crhoy.com, pidiendo la protección de su identidad.   Socorristas, forenses, policías y funcionarios del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) así como algunos vecinos tuvieron acceso a la escena y coinciden en que aquello parecía una película de horror. Una de estas personas conversó con crhoy.com, pidiendo la protección de su identidad. Aún sin salir del impacto causado por las imágenes que le tocó ver, relató que “la menor de 13 años estaba desnuda. Claramente lo que pasó ahí fue un asunto sexual, el norteamericano se dio cuenta y es ahí donde empieza el problema que termina con la muerte de las cinco personas. Eso es lo que maneja la gente en la escena, que el nicaragüense y el estadounidense tuvieron una pelea y ahí fue cuando empezó la masacre”. “Los últimos momentos de la vida de los niños de esa familia fueron instantes de terror”, explica, pues asegura que “los rastros de sangre que hay por toda la casa, así como las pisadas que quedaron marcadas en los pocos sitios donde no hay sangre, indican que los pequeños intentaron huir del asesino”.   “Ahí se dio un asunto de sobrevivencia de los menores: las características de las huellas, de ‘me escondo porque este mae me va a matar‘ y el hombre los sigue y los mata. Sin duda, cuando el hombre se vio sorprendido (cometiendo el abuso sexual) forcejea con el gringo, mata al gringo, mata a todos… Uno no sale del asombro. Eso era un baño de sangre, el piso, las paredes…por todo lado. Uno sale de ahí pero esas imágenes no salen de uno…”. Según esta persona, el sospechoso del hecho podría estar en Costa Rica todavía y aunque “algunos lo hacen en Nicaragua”, no se descarta que se mantenga oculto en suelo nacional. A Cristian Mora, funcionario de la Caja Costarricense de Seguro Social ya le habían comentado que los niños cumplían su segundo día sin ir a la escuela, algo inusual. Se lo dijo un maestro de la Escuela de Matapalo, cuando éste le comentó que se dirigía a la casa para chequear si Shirley, de 6 meses, tenía las vacunas al día. “Al llamar y llamar, nadie salía. Noté que estaba muy silencioso en ese hogar, la verdad es que no me quise quedar así”, relata el funcionario. No sabe si es que tiene un olfato muy agudo o si el olor era muy fuerte, pero alrededor de esa casa olía “a basura de muchos días”. El temor de que algo malo había ocurrido ahí se hizo cada vez más grande en él.   homicidio-matapalo-11-310x232 Shirley lloraba incesantemente y es por eso que Mora decidió llamar al 9-1-1, “indiqué que era urgente y si no lo era, yo me echaba eso al hombro. Yo andaba buscando a esa bebé y no salía nadie”, relata el funcionario que trabaja desde hace 8 años con la Caja Costarricense de Seguro Social. Eran las 9:25 a.m. cuando Olman López y sus compañeros en la delegación policial de la zona, recibieron la alerta; 15 minutos después llegaron a la casa, donde les comentaron del olor putrefacto. Luego de llamar, tocar la puerta y hasta tirar piedras en el zinc del techo, decidieron forzar la puerta del frente de la casa sin suerte. Entonces, con ayuda de una macana, forzaron la puerta trasera, “logramos arrancar un tablero y entrar”. Ahí estaba Nicole (de 4 años), de pie, con su ropa bañada en sangre y pidiendo agua. “Desgraciadamente (Shirley y Nicole) eran las únicas dos personas que encontramos con vida”, aseguró el oficial.

Marcado para siempre

Olman asegura que en 16 años de servicio policial, “no es la primera vez que enfrento una situación así, lo asimilé de la forma más tranquila, la ayuda que se le brindó a esas niñas fue lo que nos fortaleció”. Cristian por su parte, no salía del asombro y afirmó que esto marcará su vida y su trabajo para siempre. “Uno se siente completamente deshecho, yo le pido a Dios que me dé sabiduría para poder discernir en las visitas, detectar cuando se esté dando una situación de esas y poder actuar con más prontitud y denunciar, denunciar… eso es lo más importante en una situación de esas”, dijo el funcionario en salud. crhoy