DOS BEBÉS ASESINADOS EN MENOS DE SIETE DÌAS

La Policía Nacional de Madriz, detuvo el día de ayer, en calidad de investigada a la ciudadana Zenayda Pérez López de 30 años, habitante de la comunidad Las Sabanas, por ser la primer sospechosa de haber asesinado a su hijo: un bebè de 9 meses de nacido que fue encontrado envuelto con un trapo alrededor del cuello. [perfectpullquote align="left" cite="Policìa detiene a madre sospechosa de matar a su bebè recién nacido" link="http://100noticias.com.ni/policia-detiene-a-madre-sospechosa-de-matar-a-su-bebe-recien-nacido/" color="red" class="" size="18"]

En menos de 36 horas, las familias de Masaya, estaban atónitas, tras el hallazgo de un feto,  donde según testigos fue abandonado por su madre, dentro de una caja de zapatos sobre la carretera que va a la comarca Pacaya.

De acuerdo a Tu Nueva Radio Ya, los lugareños aseguraron que desconocidos que viajaban en un camioncito color blanco dejaron la caja sobre el pavimento y otro vehículo que circulaba tras de ellos le pasaron encima.

Minutos después el conductor de una moto taxi detuvo su marcha para ver qué había dentro y cuál fue su susto al ver el feto de un bebé. De inmediato la trágica noticia se regó como pólvora y enseguida alertaron a las autoridades policiales.

Nuestro Código Penal castiga la práctica del Aborto bajo las siguientes premisas: Quien lo provoque con el consentimiento de la madre: La madre autoriza a otra persona que le interrumpa el embarazo, dicha persona puede ser cualquiera, inclusive un médico o sanitario. En esta situación tanto la madre como el que lo realizó serán condenados a pena de prisión.

Que el aborto sea causado directamente por la propia embarazada. De ser así y debidamente comprobado que ella se lo motivó será sancionada con pena de prisión. El fondo del asunto es precisamente demostrar que la propia madre por algún acto voluntario e intencional, sea mecánico, físico, o por el consumo de bebidas o sustancias, productos naturales o médicas, indujo a su propio aborto.

El ocasionado por alguna persona, inclusive profesionales de la salud, sin tomar en cuenta las medidas que garanticen la seguridad de la mujer embarazada. Se debe tener conocimiento expreso de que la mujer está embarazada pero se realiza una acción sin la intención de provocarle el aborto.