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Médico nicaragüense vetado por MINSA podrá ejercer en Canadá tras aprobar el examen de rigor

El neurocirujano Jairo Gutiérrez aprobó el examen de convalidación en Canadá

Septiembre 05, 2023 07:45 AM
doctor jairo gutiérrez emigró de nicaragua en febrero de 2022

Oriundo de Managua, el doctor Jairo Gutiérrez emigró de Nicaragua en febrero de 2022, con un título de neurocirujano que pensó, al igual que la mayoría de nicaragüenses, que de poco o nada le serviría. Llegó a Estados Unidos y al poco tiempo voló hacia Canadá, un país donde recientemente aprobó el examen de convalidación y podrá ejercer la medicina.

El doctor Gutiérrez es un hombre de hablar muy franco, sin alardes y muy aterrizado a lo que es la realidad.

“Entré a la UNAN cuando hacían pruebas de matemática, español, psicométrico, entrevista psicológica, yo pasé en mi primer intento. Trato siempre de llevarme bien con todo el mundo, en la facultad de medicina desde tercer año me iba a meter a los centros de salud a inyectar, a curar, todo eso siempre me apasionó”.

En 1998 ingresó a la facultad de Medicina y egresó en 2005 como médico general, después trabajó para el MINSA e hizo estudios en Nueva Guinea, donde permaneció dos años. Luego ingresó a la especialidad de Neurocirugía en 2008, en el Hospital Antonio Lenín Fonseca, “cuando contaba con maestros con alta escuela de Estados Unidos, Francia, México, España, ahora no puedo decir lo mismo”.

Ya como especialista trabajaba para el Ministerio de Salud, Minsa, también fue llamado para trabajar en hospitales del seguro social y daba clases en la UNAN-Managua.

“Yo nunca anduve en nada de política, porque nunca he sido político, pero las condiciones bajo las que laborábamos están relacionadas con la política”, apostilló.

Antes de abril 2018

Asimismo, contó que hubo una antesala a la rebelión cívica de abril, “como un mes antes nos pasaron un memorándum en el que nos decían que nos limitáramos a recetar lo que había, en ese entonces les hacíamos a muchos abuelitos quimioterapias en El Salvador, en Costa Rica y el medicamento que no teníamos se los compraba el seguro, pero nos dijeron que ya no”.

Era prohibido mandar cualquier cosa fuera de cobertura—dice el doctor--, se tenía que sujetar a los pocos medicamentos que tenían a disposición.

“Mi jefe en ese entonces me dijo que si queríamos seguir trabajando teníamos que plegarnos a las orientaciones. Y yo no estaba de acuerdo, porque la gente se lo había ganado. Además, los viejitos descargaba contra los médicos”, relata.

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Asegura que ya en los pasillos se miraba la molestia de la gente, que hacía la revoluta en la farmacia, le botaban la puerta a la directora, “todo era peor que en el público, ni las cirugías aprobaban”.

El doctor Gutiérrez dice que cuando comienzan las protestas masivas, “creo que todos nos sumamos, la gente fue a al menos una de las protestas y cuando ya se da la protesta en Camino de Oriente yo  estaba de turno al llamado, y tenía como cuatro abuelitos coscorroneados. Eran señores de más de 65 años y empezás a preguntar qué pasó y me acuerdo como que fuera ayer que llegó una doctora a decirme que quería hablar conmigo. La mujer me sacó al pasillo y me dijo por nada del mundo ponga en el expediente que estos señores vienen de una protesta. Pregunté qué iba a poner y ella me dijo lo que usted quiera menos eso”.

“Como soy un poquito insurrecto, puse que por orientación de dirección omito describir puntualmente los eventos de los pacientes”, señaló el doctor a quien días después lo llamaron a un comité para sancionar económicamente y le anexaron una carta a su expediente.

Otros momentos duros

Pocos días después, él estaba cubriendo el turno de su jefe y llegaron dos baleados: uno en la cabeza y otro en la columna.

El médico de turno le pidió apoyo y él entró a operar y a los días se dio cuenta que habían cambiado las circunstancias de la herida y él reclamó.

Pero las cosas no pararon ahí, pues para el día de las madres, en la clínicas del Minsa en la que estaba se orientó que no se recibiera a nadie de las protestas y se enviaran a los hospitales públicos.

“Otra vez estoy de turno y me llama un amigo mío cirujano plástico y me dice que un conocido va herido a Su Médico y que si yo lo podía ver. Me fui a verlo y cuando me dispongo a atenderlo, me acuerdo que una emergencióloga no lo deja bajarse de la ambulancia y le dice al de la Cruz Roja que se lo lleve a otro hospital. Yo le dije a la mujer del muchacho, su marido es asegurado y me dijo que sí, que trabaja en la gasolinera, ordené que lo bajaran y la otra me dijo que no, yo pedí un papel y dije que escribiría que ella sería la responsable de que se muriera el hombre y le dije a la esposa vea bien a esta mujer, que es la que quiere matar a su marido”, recuerda.

Cuando estaba operando, llegó el jefe de la ruta crítica, al que describe como perro guardián y le dijo que se diera por corrido.

“Cuando salgo de la cirugía, en el pasillo me estaba esperando la directora, que hasta temblaba de nervios y me dijo doctor, qué es lo que está haciendo, en qué problema nos está metiendo. Eso fue martes, como a los 4 días comenzaron a apretar el círculo y renuncié, pero también me sacaron de la UNAN-Managua y de las empresas médicas, por golpista, porque nunca fui a las contramarchas y me negué a ir a la rotonda en solidaridad con el gobierno, una vez que me lo pidieron en Granada”, mencionó.

Lo querían contratar pero no dejaron

“Yo del Minsa estoy vetado de por vida”, dice el doctor Gutiérrez, quien a pesar de que tuvo que ir a trabajar privado, en una de las clínicas un neurocirujano estaba operando a un familiar de un político y lo llamaron a él para que fuera a rescatarlo, pues había empezado la cirugía a las 8 de la mañana y eran las 2 de la tarde y no había podido poner barras y tornillos en la columna del paciente.

El doctor Gutiérrez hizo el procedimiento y quisieron recontratarlo, pero cuando estaban en el trámite, el de recursos humanos del MINSA “dijo que yo estoy vetado de por vida y me sugirieron hablara con un funcionario de Fetsalud  y que diga que estaba equivocado, que estaba arrepentido y cuando terminaron de hablar agradecí que me hubieran llamado pero no me le voy a humillar a nadie porque no hice a nada malo y no solo operé a protestantes, también operé a policías”.

Migración

Posteriormente, el doctor se integró a trabajar con la Unidad Médica y a ayudar a las personas en tiempos de pandemia, lo cual lo puso en la mira del régimen que mandó a vigilarlo con patrullas, con un asedio que iba en incremento, al punto que decidió emigrar a Estados Unidos.

“Tomé demasiada notoriedad, ya me llamaban, me preguntaban, miré gente del movimiento campesino, una vez a doña Francisca, a Pedro, atrajo mucha atención y comenzaron los acosos, por las redes, me llamaban por texto”, recordó.

“Me quedaron custodiando. Casi todo el tiempo andaba custodiado, a tal grado que llegaron a amenazar a mi familia. Hubo un momento en el que me aislé de la Unidad Médica pero ya era muy tarde, así fue que decidí emigrar en febrero de 2022. Me miré en la sin remedio de salir”, dice el doctor.

Su convalidación

El doctor lamenta que no haya un mecanismo que oriente a los profesionales sobre los pasos a seguir para convalidar, ·vas a ver a grandes profesionales en la construcción, en la limpieza, haciendo Uber, tengo un amigo anestesiólogo pediatra haciendo Uber en Miami”.

“No es un proceso sencillo, sobre todo por la parte monetaria, porque todo se paga. Para llegar al punto en el que estoy invertí como 7 mil dólares canadienses, que son como 5 mil americanos”, señaló.

“Para su proceso tuvo que certificar todos mis títulos, afiliarte al Colegio Médico de Canadá, verificar si tu universidad es reconocida, pagar notarios, todos los exámenes son en inglés, y pues gracias a Dios lo pude hacer”, señaló.

Aún no va a ejercer, por su estatus migratorio, pues aún no es residente federal, sino provincial. Sin embargo, ya lo han contactado de varias provincias al enterarse que aprobó el examen y fue convalidado. Hay escasez de médicos, no hay venta libre de medicamentos y las consultas son caras.

“Una vez que el colegio certifica todo, es un proceso y te dicen doctor completó y está elegible. Después entró al otro proceso, que es la antesala para ejercer y ya puedo optar al examen que es de la especialidad, es mucho más ambicioso, como médico general ya es avance, yo pienso que hay muchos médicos nicaragüenses y queremos replicar el proceso, contamos con la literatura para asesorarlos, ayudarles gratuitamente mi idea es replicar eso, somos tres los que lo hemos logrado”, señaló.

“Una vez que lleguemos a Nicaragua los médicos que estamos aquí vamos a elevar el nivel de salud, porque lo que están haciendo allá realmente es una pantomima”, concluyó.

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