CIDH ya está en Nicaragua para ayudar con el diálogo nacional

El equipo técnico de la CIDH ayudará con el reinicio del diálogo nacional.

Dos integrantes de un equipo técnico de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) llegó este domingo a Nicaragua para ayudar con el reinicio del diálogo nacional, en el que el Gobierno de Daniel Ortega y una gran alianza cívica buscan una salida a la crisis que ha dejado más de 200 muertos.

Álvaro Botero y Fiorella Melzi son los miembros de la CIDH que se encuentran en Nicaragua, para trabajar en el diálogo nacional. "Hoy llegamos dos de un equipo inicial de cuatro personas y mañana empezamos nuestro trabajo", dijo Álvaro.

El secretario ejecutivo de la CIDH, Paulo Abrão, informó ayer en Twitter de la visita del equipo técnico del Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (MESENI), que tiene como objetivo dar seguimiento al cumplimiento de las recomendaciones y medidas cautelares emitidas por el organismo.

El Episcopado de Nicaragua convocó para mañana lunes el reinicio del diálogo nacional.

El diálogo nacional entre el Gobierno y la alianza que aglutina a empresarios, sociedad civil, estudiantes y campesinos, será reactivado en las tres mesas establecidas con anticipación: la Comisión de Verificación y Seguridad, la Comisión Electoral, y la Comisión Judicial.

Precisamente, según Abrão, lo primero que hará el lunes la CIDH será reunirse con la Conferencia Episcopal, que actúa como mediadora en el diálogo, y luego asesorará a la mesa de Comisión de Verificación y Seguridad, al mismo tiempo que mantiene reuniones con autoridades estatales y la sociedad civil.

El diálogo nacional entre el Gobierno y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia fue suspendido el lunes pasado debido a incumplimientos por parte del Gobierno de acuerdos que le comprometían a invitar al país a organismos internacionales de derechos humanos.

Tras fallar al compromiso de cesar la represión, el Gobierno de Ortega no cumplió el lunes pasado con el acuerdo de invitar al país a la CIDH, a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y a la Unión Europea, por lo que la Iglesia se vio obligada a suspender el diálogo.

El Gobierno de Nicaragua finalmente cedió ante la presión nacional e internacional y confirmó el miércoles pasado que hizo las invitaciones a los organismos internacionales, lo que ha dado como resultado que el Episcopado llame a las partes a mesa este lunes.

El clero había anunciado que tomaría la decisión de reanudar el diálogo nacional después de la presentación del informe de la CIDH sobre la crisis de Nicaragua ante el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), algo que ocurrió el viernes en Washington.

Ese informe elevó a 212 los fallecidos hasta el 19 de junio, así como 1.337 heridos y 507 arrestados de forma arbitraria a fecha del 6 de junio.

Las protestas contra Ortega y contra su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo, comenzaron el 18 de abril por unas fallidas reformas de la seguridad social y se han convertido en un reclamo que pide su renuncia, después de 11 años en el poder, con acusaciones de abuso de poder y corrupción.