Nombramientos de Díaz y Avellán muestran un régimen recalcitrante que redobla mensaje de brutalidad

Daniel Ortega, nombró a su consuegro Francisco Díaz como jefe de la Policía Nacional y a Ramón Avellán, conocido como el “carnicero de Masaya”, subdirector de la misma. Y en palabras de José Miguel Vivanco, director ejecutivo de las Américas de Human Rights Watch (HRW), estos nombramientos muestran a un “régimen recalcitrante que redobla el mensaje de brutalidad”.

En entrevista con CNN, Vivanco explica que en el caso de Avellán “comandó las fuerzas parapoliciales como uniformadas en Masaya, y se le conoció popularmente como el carnicero de Masaya. Bajo su mando se cometieron decenas de ejecuciones, torturas, incluso desapariciones y masacres. Y a ese sujeto, un general lo asciende a subdirector de la Policía”.

Respecto a Díaz, señala “que ya está sancionado por el Departamento del Tesoro bajo las sanciones Magnitsky, a ese lo convierte nada menos que director de la Policía, ese Francisco Díaz que además es suegro del hijo de Ortega”, refirió.

Los nombramientos tanto de Díaz como de Avellán es un premio a la lealtad a Ortega, quienes obedecieron las órdenes de mandar a matar y reprimir al pueblo de Nicaragua.