El politólogo Oscar René Vargas asegura que el tiempo de Daniel Ortega se agota.

“Esta dictadura no es estable, poco durable, está poco segura de sí misma por las condiciones nacionales e internacionales" asegura el analista político Óscar René Vargas.

El tic tac del reloj político para Nicaragua ha entrado a una fase de agotamiento para el régimen Ortega- Murillo luego de más una década de gobierno autoritario, asegura el politólogo Oscar René Vargas.

Varga explica que “el régimen ha perdido una buena parte de su base social, la gente está cansada. Sin economía próspera no puede mantener su política social basada en el clientelismo político”.

Además, sostiene que Ortega está decidido a no ceder nada, mantiene la lógica de “el poder o la muerte”. Esto quiere decir que el régimen ya no puede apoyarse en una “opinión pública domesticada”, según Vargas necesitan de un aparato militar paraestatal. Lo que demuestra que el régimen está en la lógica de prepararse para una guerra que ellos desean fomentar; al activar, organizar a los paramilitares.

Por esta Estado de terror implantado y por ser los fusiles lo único que los sostiene, Vargas concluye que “esta dictadura no es estable, poco durable, está poco segura de sí misma por las condiciones nacionales e internacional. Vivimos el preludio del derrumbamiento del viejo equilibrio sociopolítico cuyo vértice de poder es Ortega-Murillo”.