VÍCTIMAS DE FARC ACOMPAÑARÁN A SANTOS PARA RECIBIR NOBEL

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  La excandidata presidencial Ingrid Betancourt, que estuvo secuestrada por las FARC más de seis años, acompañará, junto con otras seis víctimas del conflicto armado, al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, a recibir el Premio Nobel de la Paz el próximo sábado en Oslo. Betancourt irá como invitada del mandatario a la ceremonia en la capital noruega en la que también estarán su compañera de cautiverio, la congresista Clara Rojas; el escritor Héctor Abad Faciolince, Fabiola Perdomo, Pastora Mira, Leyner Palacios y Liliana Pechené, todos ellos víctimas, informó hoy la Presidencia. El pasado 7 de octubre, cuando fue anunciado como ganador del Nobel, Santos dijo que lo recibiría "en nombre de los colombianos, pero sobre todo de las víctimas del conflicto", y por eso incluyó en su comitiva de cerca de 30 personas a un grupo de ellas. Todos ellos tienen en común, además del sufrimiento, la decisión de perdonar a quienes les causaron daño con la idea de que para que haya paz de verdad en el país es necesaria la reconciliación. Quizás la más emblemática es Ingrid Betancourt, secuestrada en febrero de 2002 por las FARC en la carretera entre Florencia y la localidad de San Vicente del Caguán, en el sureño departamento del Caquetá, y rescatada en la "Operación Jaque" el 2 de julio de 2008, época en la que Santos era ministro de Defensa y fue quien anunció al mundo la liberación. Esta osada operación militar permitió además recuperar la libertad a otros 14 secuestrados por la guerrilla: tres contratistas estadounidenses, siete militares y cuatro policías. Clara Rojas, secuestrada con Betancourt, fue liberada por las FARC en enero de 2008 y durante su cautiverio tuvo un hijo, de quien fue separada por los guerrilleros y al que solo volvió a ver a su regreso a Bogotá, donde el menor estaba bajo custodia de las autoridades, que lo recuperaron meses antes gracias a la acción de un campesino. El laureado escritor Héctor Abad Faciolince es hijo de Héctor Abad Gómez, defensor de los derechos humanos cuyo asesinato en agosto de 1987 en Medellín "ha llevado su hijo, excelso escritor y periodista, a reflexionar sobre las más profundas causas y efectos de la violencia en Colombia", señala la presidencia.