MENOR QUIERE QUITARSE LA VIDA LUEGO DE QUE SU PADRE MATARA A SU MAMÁ

Uno de los niños, "me han dicho que supuestamente se va a matar; que se quiere matar, lo ha dicho dos veces" dice en tono pausado y con lágrimas en los ojos María del Socorro Pérez, madre de Julio César Pérez quien mató a su esposa Jessica de los Ángeles Calero García porque quería separarse de él.

La pareja dejó en la orfandad a dos niños y dos niñas, quienes serán sometidas a una terapia psicológica por el trauma que les dejó ver muerta a su mamá y a su papá.

Dos niñas y dos niños quedan en la orfandad por el femicidio ocurrido el fin de semana | Donaldo Hernández Dos niñas y dos niños quedan en la orfandad por el femicidio ocurrido el fin de semana | Donaldo Hernández

"Estoy tristemente impactada. Jamás imaginé que mi hijo haría eso, esos niños ahora cómo quedaron, (..) ayer los fuimos a ver, dicen que un niño, un nieto dice que se va a matar, no quiere llegar a la casa, no quiere entrar", dijo María del Socorro.

La dolida madre asegura que las niñas preguntan por el paradero de su mamá; mientras que el menor quien dormía con la víctima, aún hace preguntas incómodas en el hogar.

"El niño chiquito pregunta por su mamá porque dormía con ella. Nunca esperaba eso de mi hijo, yo sé que él era necio, ofensivo, pero no era agresivo con ella, él se transformaba cuando tomaba y parecía que hasta se drogaba", narra.

Los niños huérfanos de víctimas de muertes violentas requieren no menos de dos meses de terapia, refiere una terapeuta familiar. Menciona que los niños suelen resultar los más afectados emocionalmente. “Sobre todo, si han sido testigos o han vivido en un entorno de violencia que termina con la muerte de uno o sus dos padres”. Los psicólogos saben que las secuelas principales son las pesadillas, insomnio, irritabilidad, distracción y apatía. Las unidades fiscales de Violencia Intrafamiliar remiten a los hijos de las víctimas a centros donde se brinda terapia.