LEÓN SE PREPARA PARA EL CENTENARIO DE RUBÉN DARÍO

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Rubén Darío, el poeta nicaragüense más estimado, fue un hombre de viaje. El Salvador, Chile, Argentina, Francia, Reino Unido, España: en total visitó 22 países. Y eso en un tiempo --el fin de siglo XIX y principio del siglo XX-- cuando viajar era costoso y peligroso. Darío fue un extranjero buena parte de su vida. ¿Cómo, entonces, se presenta León, la ciudad que vio crecer al gran poeta, ante un extranjero de hoy? Vamos a ensayarlo, faltando pocos días para conmemorarse el centenario de la muerte del panida. Estamos a pocos kilómetros del centro de León y el tráfico se vuelve más denso. De golpe, asoma un arco a la izquierda de la carretera, donde están varios obreros laborando. Trabajan por las festividades del centenario de Darío, dicen. Por el momento no se ve ni un busto, ni una imagen del poeta. ¿Va estar todo listo para el 6 de febrero, el día de la muerte? “Jamaica”, responde un obrero y se ríe.

EL PROYECTO

Más tarde, Marlon Soza, concejal de León, explica que el sitio se llamará “Parque de la Cultura y la Dignidad”, en el cual habrá fuentes, bancas, andenes y varios bustos de intelectuales y héroes nacionales, como los poetas Edwin Castro Rodríguez y Antenor Sandino Hernández.
La Presidencia de la República emitió el pasado 4 de enero un decreto en el que orienta honrar al “insigne maestro de maestros”, Rubén Darío, en ocasión de conmemorarse el centenario de su muerte.
¿Cuántos bustos serán? todavía no se sabe. Lo que es claro es que Darío será el gran protagonista y estará en el medio del arco, alto e impresionante. Pero los bustos no van a estar listos en la víspera del 5 de febrero, la fecha prevista para la inauguración del parque y el día antes del centenario. Soza declara que es por “problemas de presupuesto y de recursos”. Por el momento, la construcción del parque es una obra simbólica dentro de los preparativos del centenario en honor al padre del modernismo. La gente sabe que Darío murió hace cien años, pero aún no se nota nada. No hay publicidad en las calles y la gente en la oficina de turismo tampoco tiene folletos o algo similar. Si un extranjero llega a León sin saber que es un año especial para la ciudad, no se dará cuenta. Es imposible que los extranjeros --que cada año son más numerosos-- no noten que León es la ciudad de Darío.
En León avanza la construcción del “Parque de la Cultura y la Dignidad”.- En León avanza la construcción del “Parque de la Cultura y la Dignidad”. -
Sobre todo porque en el centro está el Museo-Archivo Rubén Darío, el centro escolar Rubén Darío, la calle Rubén Darío, el Parque de los poetas, en el cual la estatua de Rubén Darío es la más grande, y en la catedral, el sitio turístico más notable de la ciudad, Rubén Darío tiene su eterno descanso. León es a Darío como Barcelona es a Gaudí.

LAS ACTIVIDADES

Sin embargo, es falso decir qué ciudad no celebrará el centenario de su hijo más famoso. Sí habrá varias actividades en su honor. El 4 de enero el Presidente de la República, Daniel Ortega, decretó que a todos los niveles Nicaragua honrará al “insigne maestro de maestros”. Pero para las autoridades de León ese decreto no hubiera sido necesario, porque los trabajos empezaron ya hace mucho.
Esperamos tener un incremento de turistas del 10 al 15 por ciento este año”. María Jesús Delgado, responsable de turismo de la Alcaldía Municipal de León.
Desde ayer y hasta al 21 enero se realiza un Simposio Internacional de Rubén Darío, en ocasión del 149 aniversario de su nacimiento. Este año todo todas las actividades se hacen en el contexto del centenario. Hay lecturas de poesía, exposiciones de libros, proyecciones y discusiones, por ejemplo, en el Banco Central o en el Museo Archivo Rubén Darío. El día más importante será mañana lunes, cuando lo población verá un desfile de cien musas darianas en las calles de León. Además, en el Teatro José de la Cruz Mena se reunirán los diputados para celebrar el centenario de Darío. Una buena preparación sobre uno de los eventos del simposio se observa en la escuela Vínculo Solidario, donde 18 jovencitos entre 5 y 17 años se reúnen alrededor del profesor Carlos Rodríguez Álvarez, uno de los declamadores más conocidos del país. En esa escuela se recitan varias poesías de Darío, a veces todos los jóvenes juntos, a veces de forma individual. Lo hacen con muchos nervios y una precisión impresionante. “Quiero dejar algo y que los niños aprendan el arte de la declamación. Dios me dio la garganta y la fuerza para hacerlo”, dice Rodríguez Álvarez. Hace su trabajo, que empezó en marzo 2015, con mucho éxito: algunos de los niños caminan hasta cinco kilómetros para participar en la clase. Presentan el trabajo hoy en el marco del simposio internacional. FUENTE EL NUEVO DIAIRO

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