Oscar René Vargas: La pandemia del coronavirus

Los datos que a continuación estoy proporcionando se basan en los informes que se manejan actualmente en la comunidad científica occidental; es decir, europea y norteamericana. Parte del principio que lo que determina el peligro de un agente infeccioso es la combinación de tres (3) factores: el vector de contagio, la morbilidad y la mortalidad.

El coronavirus tiene un vector de contagio tres veces superior de la gripe o el dengue. Lo cual implica que su propagación es geométrica. Lo peor es que este virus contagia también durante las dos semanas de incubación, antes de tener síntomas. En cuanto a la morbilidad. De acuerdo a los análisis de científicos europeos y norteamericanos, lo más probable es que la mayoría de las personas nos vamos a infectar por el coronavirus. Según los cálculos de científicos norteamericanos y europeos, de cada 1000 personas, se van a enfermar 900 de manera asintomáticamente, incluidos niños y jóvenes. Solamente 100 mostrarán síntomas.

De esos 100, 80 lo pasarán como una gripe muy jodida: tos seca, dolor de cabeza y muscular. Es decir, tienen que pasar de dos a tres semanas en casa y aislado de otras personas. De los 20 que quedan, 15 desarrollarán una neumonía con dificultad para respirar que requerirá ingreso hospitalario para adminístrales broncodilatadores, corticoides y oxígeno.

Los 5 restantes desarrollarán una fibrosis pulmonar (el pulmón se vuelve incapacitado de llevar oxígeno al cuerpo) que exigirá ingreso a las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) con respiración asistida y con peligro de fallecer. Científicos norteamericanos calculan que entre 70 y 150 millones de personas en Estados Unidos sean contaminadas con el virus. En Alemania, se calcula que entre el 60 y el 70 por ciento de la población será contaminada por el coronavirus.

Aplicando esa metodología en Nicaragua y de acuerdo a cifras concretas de la población nicaragüense tendríamos los siguientes datos: de los 6.4 millones de nicaragüenses y de acuerdo a la metodología propuesta se calcula que 640 mil personas van a tener síntomas. De esos, 512.000 personas la pasarán la enfermedad como una gripe jodida. El resto, es decir, alrededor de 100 mil a 128 mil personas van a necesitar ingreso hospitalario con oxígeno o en la UCI. Por lo tanto, los datos proporcionados por el régimen resultan ser minimizados para ocultar su incapacidad en la gestión estatal.

En el caso que los cálculos de los científicos europeos y norteamericanos resulten acertados el problema mayor sería que en Nicaragua entre los hospitales públicos y privados no existen las camas suficientes ni las UCI idóneas para atender a las personas contagiadas y que necesitan cuidado hospitalario especializado. Tampoco existen el número de médicos, ni enfermeras para atender la pandemia del coronavirus. Sin contar con el resto de las patologías graves y urgentes. Por lo tanto, la posibilidad que se incremente la tasa de mortalidad se puede incrementar.

El auténtico problema no es solamente la enfermedad en sí, a pesar de que tenga una morbilidad importante, que infecta a una considerable parte de la población que no tiene una inmunidad previa por tener características epidemiológicas deficientes o malas (personas mal alimentadas, altos niveles de pobreza, viviendas inadecuadas, hacinamiento, etcétera). Es decir, el problema es la falta de planes de acción de prevención de la enfermedad y su divulgación.

Nicaragua tiene un doble problema para atender esta urgencia de salud: un sistema de salud deficiente y fácilmente colapsable; y que Ortega-Murillo viven fuera de la realidad, las mentiras del régimen son muy frecuentes y colosales. Es decir, la pandemia del coronavirus se puede agravar por la ineficiencia del régimen como está enfrentando el virus del coronavirus.

Por esa razón, la sociedad civil tiene que iniciar una campaña de prevención para disminuir los daños irreparables que se pueden dar. Sólo el pueblo salva al pueblo. Manos a la obra.

Ayúdanos a romper la censura,
necesitamos tu apoyo para seguir informando

DONA AQUÍ