ERUPCIÓN DEL VOLCÁN DE FUEGO EN GUATEMALA CEDE Y VUELVE LA CALMA A COMUNIDADES

Las actividades comerciales, religiosas y laborales de los vecinos se desarrollaron ayer con normalidad en Panimaché 1 y 2, Ceylán, Rochela, Guadalupe El Zapote, Sangre de Cristo, Santa Sofía y Morelia, en Escuintla; Eminencia, El Porvenir y San Juan Alotenango, Sacatepéquez; y la cabecera de San Pedro Yepocapa, Chimaltenango. La estación del Instituto Nacional de Sismología, Vulcanología, Meteorología e Hidrología (Insivumeh) que opera en Panimaché 1 reportó que el volcán de Fuego entró en actividad normal a las 06.30 horas de ayer, la cual se mantuvo durante el resto del día. Amílcar Calderas, técnico de observación de la estación del Insivumeh, explicó que en promedio cada tres minutos el coloso reportaba retumbos y emanación de gases, luego de la erupción del sábado por la tarde, que expulso lava y ceniza. “Ayer hubo explosiones débiles y moderadas, con columnas que alcanzaron los cuatro mil 300 metros, que es el patrón normal del volcán”, afirmó. La actividad sísmica que expone el volcán es normal y, según Calderas, fue más violenta la erupción que se registró el 13 de septiembre del 2012. Héctor Chavaruc, director del centro de Salud de San Pedro Yepocapa, informó que solo se atendieron algunos casos de problemas respiratorios e infecciones oculares de los vecinos, por la ceniza. “Lo que hubo fue alarma entre los vecinos, pero no trascendió”, agregó el médico. Willian Ballines, poblador de Panimaché 2, expuso que no hubo intención de evacuar el pasado sábado, porque, según él, ya los habitantes saben cuándo hay que movilizarse y activar el comité de emergencia. “Se puso oscuro —el sábado— en la aldea, pero no cayó ceniza, sino que toda se dirigió hacia el sector de Antigua Guatemala y Alotenango, que no representó peligro”, expresó. Nery Abac, vecino de la referida comunidad, explicó que en esta ocasión no hubo daños a la agricultura, y que los retumbos y expulsión de gases no sobrepasan el nivel normal. Justiniano Herrera, de Santa Sofía, relató que aunque tuvieron miedo durante la erupción del sábado por la tarde, la población mantuvo la calma. María Gómez, vecina de La Trinidad, Escuintla, describe el sonido del volcán como “el ruido de una turbina de avión” y en la noche vieron bajar un río de lava hacia la barranca La Trinidad. “Nos preocupa que el fuego origine un incendio en la montaña y afecte los cultivos”, manifestó Gómez. Daños a cafetales Fincas productoras de café en Alotenango, Sacatepéquez, reportaron daños por la ceniza del volcán. Los propietarios hicieron ayer las evaluaciones y estimación de costos. Falta de asistencia Felipe Chajón, residente de Guadalupe El Zapote, Escuintla, afirmó que no hubo visita de autoridades locales ni centrales que les informaran sobre la situación por el volcán. Problemas de salud Marta Ramírez, ama de casa de Panimaché, indicó que algunas personas tuvieron problemas respiratorios como consecuencia de los gases que emanaron del volcán. Pedro René Escobar, alcalde de la cabecera de Escuintla, afirmó que no se reportaron daños en viviendas ni personas impactadas por la erupción del Volcán de Fuego. “Mantenemos vigilancia”, dijo. Prensa Libre.com

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