UNA TECNOLOGÍA PARA DESTRUIR LOS MOSQUITOS DEL ZIKA

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Una controvertida tecnología genética capaz de erradicar el mosquito que porta el virus del Zika estará disponible en unos meses, según afirman unos científicos.
 
La tecnología, llamada gene drive o genes dirigidos, fue mostrada por primera vez el año pasado en células de levadura, moscas de la fruta y una especie de mosquito que transmite la malaria. Para generar estos genes dirigidos es necesario el uso de la técnica de edición genética CRISPR. Gracias a ella se introduce un cambio genético que se extiende por una población mientras se reproduce.
 
Tres laboratorios estadounidenses que trabajan con mosquitos afirman estar desarrollando un gen dirigido para el Aedes aegypti, el mosquito responsable de la propagación del Zika. Si se llega a emplear, esta técnica podría llevar la especie hasta la extinción.
 
El biólogo molecular de la Universidad de California en Irvine (EEUU), Anthony James, afirma: "Podríamos disponer de ella fácilmente en menos de un año".
 
Lanzar un gen dirigido en un entorno natural sería seriamente cuestionado por los ecologistas. Hasta ahora, ninguna agencia de salud pública ha expresado oficialmente su apoyo a la idea. Pero con el miedo que está sembrando el Zika por toda América Latina y más allá, es probable que la tecnología vuelva a ser considerada. James asegura: "Hace cuatro semanas intentábamos justificar nuestras investigaciones. Ahora nos están diciendo: 'Sáquenlo adelante'". "Desde luego, el discurso va a cambiar", añade.
 
El virus del Zika se está propagando "de forma explosiva" por las Américas, según la Organización Mundial de la Salud, que la semana pasada declaró el estado de emergencia mundial. Mientras que el virus sólo provoca una pequeña urticaria, la epidemia es alarmante por su presunto vínculo con 4.000 niños nacidos en Brasil con microcefalia.
 
No existe una manera fácil de parar el Zika. No existe ninguna vacuna y su desarrollo podría llevar varios años. Brasil ha enviado a 220.000 soldados de puerta en puerta a la caza de criaderos de mosquitos ocultos en viejos neumáticos y piscinas. A las mujeres se les ha pedido que eviten los embarazos.
 
La tecnología de genes dirigidos podría estar lista antes que una vacuna, pero los científicos advierten de que tampoco representa la solución más rápida. Los mosquitos autoaniquilantes primero tendrán que ser sometidos a pruebas en laboratorio, y después quizás en alguna isla, antes de poder ser liberados al entorno natural. Las regulaciones y el debate público podrían alargar el plazo durante años.
 
El mosquito Aedes aegypti no es nativo de América Latina. Esta especie invasora ahora se localiza desde en Florida (EEUU) hasta en Argentina y su alcance podría aumentar debido al cambio climático. Además del virus del Zika, la picadura de estos mosquitos también transmite los virus del chikinguña y dengue. La fiebre del dengue afecta a 100 millones de personas cada año.
 
Debido al alcance de los problemas causados por el Aedes aegypti, algunos científicos se decantan por el uso de tecnologías avanzadas para llevar la especie a la extinción. "Estos mosquitos aportan muy poco", asegura el entomólogo del Instituto Politécnico y Universidad Estatal de Virginia que trabaja con el Aedes aegypti, Zach Adelman, y añade: "La gente que está a favor de la erradicación podrá presentar sus argumentos".
 
Mientras que la tecnología de genes dirigidos podría salvar vidas humanas, la propia razón que la hace tan potente genera temores sobre riesgos ecológicos no previstos. Dado que son los mismos mosquitos los que propagan el cambio genético, ¿y si este cambio en el ADN salta a otras especies de insectos? ¿Se podría revertir? En mayo se espera la publicación de un informe sobre el uso responsable de la tecnología por un panel de expertos de las Academias Nacionales de las Ciencias en Washington (EEUU). La subdirectora del estudio, Keegan Sawyer, explica: "No creo que exista todavía un consenso real sobre los genes dirigidos, existen diferentes bandos".
 
Foto: El virus del Zika representa ahora una emergencia mundial de salud según la Organización Mundial de la Salud. En Brasil, un trabajador se adentra en una casa para fumigar.
El científico medioambiental especializado en la gobernanza de nuevas biotecnologías para el Centro Woodrow Wilson en Washington, D.C. Todd Kuiken afirma que incluso una especie invasora podría representar un nicho biológico útil. Kukein explica: "No creo que fuera a desplomarse todo el ecosistema por eliminar una [especie] invasora, pero existe una gran interconexión entre especies, especialmente en los climas tropicales. Me preocupan más las interacciones ecológicas".
 
La tecnología sigue siendo extraordinariamente nueva. Y funciona porque permite a los científico incorporar la maquinaria de edición genética directamente en el ADN de un insecto. De esa manera, en lugar de que un gen determinado llegue a la mitad de las crías de mosquito, como sucedería normalmente, se transmite en todas ellas, un fenómeno denominado "superherencia".
 
En función de la carga genética útil que los científicos elijan propagar, los insectos se podrían erradicar o conseguir que sean incapaces de transmitir enfermedades. La segunda táctica, llamada "reemplazo poblacional", funciona al propagar un gen que hace que los mosquitos dejen de ser huéspedes adecuados para un patógeno, lo que evita que infecten a los humanos con esa enfermedad. Este enfoque fue empleado por el equipo de James el pasado mes de noviembre cuando, en un laboratorio seguro, desarrolló un gen dirigido entre los mosquitos que impedía el desarrollo del parásito de la malaria (ver ¿Hay que liberar mosquitos modificados genéticamente contra la malaria?).
 
Pero un gen dirigido también puede provocar la desaparición de poblaciones enteras de mosquitos. La manera más fácil de hacerlo es propagar una carga genética que sólo produce crías macho. Puesto que las instrucciones de "sólo machos" se propagan con cada nueva generación, al final no quedarán hembras, explica Adelman. Su laboratorio descubrió el gen del Aedes aegypti que detemina el sexo de sus crías la pasada primavera. El próximo paso será incorporarlo a un gen dirigido.
 
El investigador de genes dirigidos del Media Lab del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, EEUU) Kevin Esvelt, que ha hablado públicamente acerca de la necesidad de avanzar con cautela, también cree que la erradicación del Aedes aegypti debería ser el objetivo, siempre que exista un consenso público y se haya demostrado la seguridad de la idea. El investigador calcula que será técnicamente posible "dentro de un par de años", y concluye: "Estoy convencido de que seremos capaces de hacerlo antes de que la gente se haya puesto de acuerdo acerca de si deberíamos".
 
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