TELEGRAM, LA ÚLTIMA ESPERANZA DE LOS REFORMISTAS PARA IMPONERSE EN LAS ELECCIONES DE IRÁN

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En estas primeras elecciones desde el acuerdo nuclear del pasado julio, casi 55 millones de iraníes estaban convocados a las urnas para renovar a los miembros del Parlamento y de la Asamblea de Expertos (los religiosos encargados de nombrar y reemplazar al guía supremo).
 
El líder supremo, Alí Khamenei, fue uno de los primeros en votar en una mezquita situada en el complejo donde reside en Teherán. "Todo el mundo debe votar, todos aquellos que aman Irán, la República Islámica, la grandeza y la gloria de Irán", dijo sonriente Khamenei.
 
En Teherán y en las principales ciudades se veían largas colas, según las imágenes de la televisión estatal y periodistas de la AFP.
 
Hace cuatro años, el índice de participación fue del 64,2% en el país y del 48% en Teherán.
 
 
Estas elecciones son las primeras desde el acuerdo sobre el programa nuclear iraní que alcanzaron en julio las grandes potencias y Teherán y que deberá permitir al país abandonar su aislamiento y reactivar una economía debilitada por casi diez años de sanciones internacionales.
 
Tras la retirada a última hora de unos 1.400 candidatos, los iraníes escogieron entre 4.844 candidatos –entre ellos, casi 500 mujeres– para renovar los 290 miembros del Parlamento. Unos 159 candidatos –todos hombres– aspiran, por su parte, a ocupar los 88 puestos de la Asamblea de Expertos.
 
En las pasadas legislativas, en 2012, los reformistas boicotearon los comicios en protesta contra la reelección del presidente ultraconservador Mahmoud Ahmadinejad, que consideraban fraudulenta, y dejaron así vía libre a los conservadores. La participación fue entonces del 64,2 por ciento.
 
Esta vez los reformistas participan en las elecciones y, para aumentar sus posibilidades, presentan una lista conjunta con los moderados (algunos de ellos conservadores) denominada Omid ('Esperanza'). Pero el Consejo de los Guardianes de la Constitución, que supervisa la votación y se encuentra bajo control de los conservadores, vetó a los progresistas más conocidos.
 
Frente a ellos, una gran coalición de conservadores, que con base en la línea del guía supremo Alí Khamenei, se preocupan por una eventual "infiltración" extranjera en Irán, tanto en el terreno político como económico y cultural.
 
Los ex presidentes Mohamad Jatami (reformista) y Akbar Hachemi Rafsandjani (moderado) pidieron el voto masivo para los candidatos pro-Rohani con tal de cortarle el paso "al extremismo".
 
Rafsandjani y el propio Rohani optan a un puesto en esta Asamblea y esperan derrotar a los representantes más conservadores. Esto representaría una importante victoria para ellos, máxime cuando sus 88 miembros, elegidos para un período de ocho años, podrían designar al sucesor del ayatollah Khamenei, de 76 años.
 
infobae

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