POLICÍA DE BRASIL REPRIMIÓ A GRUPOS OPOSITORES EN EL CENTRO DE SAN PABLO

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La Policía Militarizada (PM) liberó finalmente el tránsito para vehículos en la principal avenida de San Pablo, la Paulista, corazón comercial de la ciudad y sedes de bancos y oficinas de grandes empresas.
Con gases lacrimógenos y cañones de agua a alta presión, los uniformados expulsaron a un grupo que había decidido acampar sobre el asfalto "hasta que (la presidente) Dilma Rousseff deje el poder. El acampe fue consecuencia de una gran manifestación realizada en la noche del jueves contra el Gobierno.
Sin éxito en las negociaciones para una retirada pacífica, la PM ordenó la intervención de la Tropa de Choque, como se conoce al batallón antidisturbios, para dispersar la manifestación que duraba ya cerca de cuarenta horas.
Los policías utilizaron descargas de agua con mangueras de presión y cuando algunos de los manifestantes respondieron con piedras y objetos en su contra, los agentes lanzaron gases lacrimógenos. La acción fue rápida y no demoró más de diez minutos. Según medios locales, en el momento de la acción policial se encontraban en el lugar unos 700 manifestantes, apostados frente a la sede de la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP), la mayor patronal del país y que apoya las protestas.
Esta ha sido la primera vez que la Policía Militar utiliza cañones de agua contra manifestantes, informó el diario Folha do Sao Paulo, evidencia de la tensión que se vive en las calles tras la escalada de la crisis política.

Escenario opositor

 
La neurálgica avenida Paulista de la capital financiera de Brasil ha sido el epicentro de las protestas de la oposición. Fue allí donde se congregaron el domingo 1,4 millones de personas y donde este viernes el oficialismo espera también manifestarse, pero a favor del Gobierno.
"De aquí no nos movemos", aseguró Cristiane Galvao, de 44 años, una de las participantes de una protesta que comenzó la tarde del miércoles cuando el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) fue nombrado jefe del gabinete. Minutos después, un juez de Brasilia suspendió el nombramiento, alegando que los fueros que Lula obtuvo con su nuevo cargo afectarían las investigaciones que se le siguen por actos de corrupción en Petrobras.
Por la noche, cientos de miles de personas volvieron a las calles y un grupo decidió permanecer en un acampe que interrumpió el tránsito de la Paulista. Para la tarde desde este viernes está prevista una manifestación del Partido de los Trabajadores (PT) en apoyo de Rousseff y Lula. La marcha contará con la presencia del propio Lula, quién en la víspera difundió una carta en la que se consideró víctima "de una violencia injustificada. La marcha del PT estaba prevista a pocas calles del acampe opositor, por lo que no se descartaban enfrentamientos. Tomado de: Infobae

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