Noticias NicaraguaNacionalesDDHH no son dádivas del estado, son derechos divinos que deben ser respetados

DDHH no son dádivas del estado, son derechos divinos que deben ser respetados

Monseñor Rolando Álvarez obispo de la diócesis de Matagalpa en su homilía de este domingo hizo referencia a los frutos que Dios hallará en Nicaragua y cuestionó si realmente la feligresía ha estado velando por las personas más necesitadas como demanda Dios. Además, señaló que los Derechos Humanos no son dádivas del Estado, sino derechos divinos que deben ser respetados.

“La fuerza del amor qué es intensivo, la justicia que consiste en la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que les es debido, de ahí que los derechos humanos no son dádivas o regalos de los Estados, son en primer lugar derechos divinos que deben ser respetados, la justicia es reconocer al otro como persona y no como objeto, con derechos fundamentales e inalienables ¿Qué podemos hacer nosotros por la paz en el mundo en nuestra Nicaragua? como decía el papa Juan XXIII a todos corresponde la tarea de establecer un nuevo sistema de relaciones de convivencia basadas en la justicia y en el amor que una cadena de compromiso por la paz une a todos los hombre y mujeres de buena voluntad” señaló el religioso.

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Por otro lado, cuestionó que si realmente la feligresía ha estado velando por las personas más necesitadas como demanda realmente Dios y que tipo de frutos encontrará en Nicaragua.

                                                                 

“Qué frutos encontrarán en Nicaragua el señor estamos cuidando de los más frágiles de nuestra sociedad, de nuestro pueblo, los rostros sufrientes, desprotegidos y angustiados son personas de carne y hueso que tiene en su vida, su historia y especialmente su fragilidad, son los que el evangelio nos invita a defender, a cuidar y a servir, debemos trabajar por la dignidad de nuestros hermanos, pensemos en las condiciones de las cárceles y de los privados de libertad o pensemos en los sin techo, en los sin trabajo, en los sin comida, que hacemos por ellos y nuestros hermanos escondidos, exiliados ,peregrinos que buscan nuevas y mejores formas de vida y encuentran la violencia, el secuestro, la muerte, que también vengan a nuestros pensamientos los hermanos y familias que han enfermado con la pandemia, las secuelas, las deudas adquiridas por buscar la salud y los que lloran las pérdida de sus seres amados” dijo el religioso en su homilía.

De igual manera Álvarez recordó a la congregación que sus oraciones y servicios deben estar disponible a los necesitados “nuestros bienes materiales compartidos con ellos es la gran solidaridad entre todos los nicaragüenses católicos y no católicos creyentes y no creyentes agnósticos y escépticos” agregó.

De igual manera señaló que la iglesia ha renovado su fuerte llamamiento para que se defienda siempre la dignidad y la centralidad de toda persona, en el respeto de los derechos fundamentales como destaca su doctrina social y pide que los derechos se extiendan realmente allí donde no se les reconoce.

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“Nos has dejado un año más acaso, hemos dado buenos frutos señor, todos somos invitados a ser los cargo los unos de los otros, echemos nos al hombro a nuestros hermanos, echemos nos al hombro la patria como nos invita el papa, estamos llamados a dar frutos de fraternidad, paz, justicia, libertad y  la verdadera fuerza del cristiano es la fraternidad, es la fuerza de la verdad y del amor que comporta renunciar a toda violencia, fe y violencia son incompatibles, en cambio fe y fortaleza van juntas, el cristiano no es violento, pero es fuerte con qué fortaleza la de la mansedumbre, la fuerza de la mansedumbre, que es invencible” dijo monseñor.

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