Noticias NicaraguaNacionalesMonseñor Báez: “para seguir a Jesús hay que renunciar a la corrupción y a las ambiciones que sirven al poder”

Monseñor Báez: “para seguir a Jesús hay que renunciar a la corrupción y a las ambiciones que sirven al poder”

Monseñor Báez parte del evangelio en el que Jesús llama a su primeros discípulos para ser pescadores de hombres y anuncia que solo quienes procuren el bien común pueden hacerlo
homilia monsenor baez
Monseñor Silvio Báez.
Captura de pantalla

Este domingo, monseñor Silvio José Báez, obispo auxiliar de Managua, compartió en su homilía que el llamado de Jesucristo es a ser pescadores de hombres, pero asegura que para lograrlo hay que defender la libertad y luchar contra todo lo que oprime y humilla. Asimismo, dice que hay que renunciar a la corrupción y a las ambiciones.

 “Ser pescadores de hombres es ser liberadores de hombres, es decir, personas que defiendan la libertad y la dignidad de las personas, luchando contra todo lo que oprime y humilla al ser humano”, señala monseñor Báez.

Insiste en que “hay que renunciar también a las maniobras oscuras de la corrupción, a las ambiciones irracionales que se sirven del poder para oprimir y a la cómoda complicidad que calla ante la injusticia”.

Lea más: Aberraciones cometidas por el Poder Judicial contra opositores en 2022, según el CENIDH

Este domingo, monseñor Silvio José Báez, obispo auxiliar de Managua, compartió en su homilía que el llamado de Jesucristo es a ser pescadores de hombres, pero asegura que para lograrlo hay que defender la libertad y luchar contra todo lo que oprime y humilla. Asimismo, dice que hay que renunciar a la corrupción y a las ambiciones.

 “Ser pescadores de hombres es ser liberadores de hombres, es decir, personas que defiendan la libertad y la dignidad de las personas, luchando contra todo lo que oprime y humilla al ser humano”, señala monseñor Báez.

Insiste en que “hay que renunciar también a las maniobras oscuras de la corrupción, a las ambiciones irracionales que se sirven del poder para oprimir y a la cómoda complicidad que calla ante la injusticia”.

Por otro lado, el prelado resaltó que siempre que optamos por algo, debemos renunciar a algo, así que “seguir a Jesús nos exigirá siempre dejar algo, dejar todo aquello que nos impide escucharlo y seguirlo, dejar todo aquello que vuelve mediocre y oscura nuestra vida”.

Hay que dejar atrás los miedos

También apunta que para seguir a Jesús hay que dejar atrás la maldad y el pecado, “pero hay que dejar atrás también los miedos que nos paralizan, el tiempo mal empleado, el victimismo que nos encierra en nosotros mismos, las envidias que hacen imposible la convivencia, el espíritu calculador que manipula a los demás”.

Además, el jerarca católico dijo que quienes pertenecen a esta iglesia no son simplemente miembros de una organización religiosa, ni personas instruidas en profundas ideas filosóficas, ni tampoco gente que se esfuerza por vivir unos altísimos valores éticos, sino que son “cristianos porque Jesús nos ha llamado, nos hemos encontrado con él e intentamos seguirlo humildemente cada día”.

Finalmente, define que ser pescadores de hombres es acercarse a los demás para procurarles el bien y para ayudarles a salir adelante, sosteniéndolos en sus dificultades y sobre todo comunicándoles la esperanza y el gozo de creer. También dice que los pescadores de hombres educan en los valores humanos de la justicia y la verdad para construir una nueva cultura fundada en el diálogo, el respeto y la tolerancia. 

Por otro lado, el prelado resaltó que siempre que optamos por algo, debemos renunciar a algo, así que “seguir a Jesús nos exigirá siempre dejar algo, dejar todo aquello que nos impide escucharlo y seguirlo, dejar todo aquello que vuelve mediocre y oscura nuestra vida”.

Hay que dejar atrás los miedos

También apunta que para seguir a Jesús hay que dejar atrás la maldad y el pecado, “pero hay que dejar atrás también los miedos que nos paralizan, el tiempo mal empleado, el victimismo que nos encierra en nosotros mismos, las envidias que hacen imposible la convivencia, el espíritu calculador que manipula a los demás”.

Además, el jerarca católico dijo que quienes pertenecen a esta iglesia no son simplemente miembros de una organización religiosa, ni personas instruidas en profundas ideas filosóficas, ni tampoco gente que se esfuerza por vivir unos altísimos valores éticos, sino que son “cristianos porque Jesús nos ha llamado, nos hemos encontrado con él e intentamos seguirlo humildemente cada día”.

Finalmente, define que ser pescadores de hombres es acercarse a los demás para procurarles el bien y para ayudarles a salir adelante, sosteniéndolos en sus dificultades y sobre todo comunicándoles la esperanza y el gozo de creer. También dice que los pescadores de hombres educan en los valores humanos de la justicia y la verdad para construir una nueva cultura fundada en el diálogo, el respeto y la tolerancia. 

Ayúdanos a romper la censura,
necesitamos tu apoyo para seguir informando

DONA AQUÍ