Alianza Cívica respalda a los obispos ante difamación de Ortega

A través de un comunicado, la Alianza expresó su respaldo a la Conferencia Episcopal como mediador del diálogo nacional

La Alianza cívica expresó el viernes su respaldo a la Conferencia Episcopal como mediador del diálogo nacional luego de que el presidente Daniel Ortega acusara a los obispos de "golpistas", y dijo estar lista para retomar ese proceso, instalado para resolver la crisis que ha dejado más de 350 muertos.

"Queremos expresar nuestro decidido respaldo a la Conferencia Episcopal de Nicaragua en su labor de mediador y testigo del Diálogo Nacional", que busca poner fin a la violencia, señaló la Alianza por la Justicia y la Democracia, que aglutina a los universitarios, empresarios, sociedad civil y campesinos, entre otros sectores.

"Estamos listos para retomar la agenda de democratización y justicia" planteada en el diálogo nacional "sin dilaciones, ni retrasos", continuó el comunicado de la Alianza.

El diálogo nacional se instaló a mediados de mayo pasado, pero se ha desarrollado de forma intermitente y permanece suspendido desde el pasado 25 de junio, cuando celebró su última sesión.

El presidente Ortega calificó el jueves de "golpistas" a los obispos de la Conferencia Episcopal, y consideró que son cómplices de las fuerzas internas y de los grupos internacionales que, a su juicio, actúan en Nicaragua para derrocarlo.

Más tarde, la vicepresidenta Rosario Murillo advirtió que los "golpistas" deberán responder ante la justicia por los daños que causaron durante las protestas antigubernamentales de los últimos tres meses.

"Deben pagar por la destrucción de tantas vidas", por "todos los que han sufrido las acciones criminales del terrorismo golpista", dijo Murillo en su intervención habitual del mediodía a medios oficialistas.

Ortega hizo esas acusaciones ante miles de sandinistas en una la Plaza la Fe, mientras conmemoraba el 39 aniversario de la revolución sandinista.

El 7 de junio, la Conferencia Episcopal propuso a Ortega que adelantara a marzo de 2019 las elecciones fijadas para 2021 y que renunciara a presentarse a la reelección, pero Ortega lo rechazó y pensó que la propuesta mostraba que los obispos estaban "comprometidos con los golpistas", según dijo ayer.

A mediados de julio, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la Oficina Regional para América Central del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) ya alertaron de que integrantes de la Iglesia católica estaban sufriendo ataques por su mediación en el diálogo y por proteger la integridad física de los manifestantes.

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