Gobierno de Ortega rechaza sanciones bajo su trillado discurso

La abrumada respuesta que dio el gobierno de Daniel Ortega a las sanciones que emitió este martes Estados Unidos en contra de Rosario Murillo y Néstor Moncada Lau, por cometer “graves abusos contra los derechos humanos de Nicaragua”, es vista como un “discurso trillado” cuando no se tiene arguementos.

“Ese discurso trillado de la soberanía, del injerencismo, imperialismo, causa cansancio y molestia porque deberían de ser más originales. Ese comunicado solo demuestra que no tienen argumentos, cuando no se puede engañar ni a la comunidad nacional e internacional se recure a un lenguaje trillado y no se tiene nada que ver con la realidad que estamos viendo”, expresó Violeta Granera, coordinadora del Frente Amplio por la Democracia.

En el tímido comunicado, el gobierno sandinista manifiesta su “rechazo contundente de la injerencia y la política intervencionista de la potencia imperial norteamericana, contra Nicaragua”.

Además, declararon “improcedentes, inconsecuentes, irrespetuosas, falsas e ilegítimas todas las acusaciones que ratifican las perspectivas y prácticas imperialistas de los Estados Unidos de Norteamérica, y la condición servil y abyecta de los vendepatria criollos”.

Para Violeta Granera el comunicado solo muestra que los días de la dictadura Ortega-Murillo están contados, y la comunidad internacional ya se está cansando de las violaciones a los derechos humanos de los nicaragüenses.

“Los días de la dictadura están contados, La toleración al régimen Ortega-Murillo está en cero. Si quieren hablar de “vendepatrias”, los primeros son la dictadura, porque no se han puesto a pensar en lo que necesita y le conviene al pueblo de Nicaragua, sino que han cometido desmanes y violaciones a los derechos humanos con tal de aferrarse al poder”, dijo Granera.

Rosario Murillo fue sancionada por reprimir y atacar protestas en contra de Ortega y ser responsable de dirigir a los “escuadrones de la muerte” (Policía y Juventud Sandinista), a quienes Estados Unidos culpa de la muerte de la familia Pavón en el barrio Carlos Marx.

Por su parte a Néstor Moncada Lau lo sancionaron por desembolsar pagos “para contrarrestar a los manifestantes en nombre de Ortega y Murillo, además por sobornar y chantajear a individuos para obtener su apoyo o evitar que expresen su oposición al gobierno de Ortega (…) y por encubrir la conducta sexual de Ortega con un menor”.

“Deben de dejar el poder y permitir que el pueblo de Nicaragua siga reconstruyendo este país en paz, bajo la justicia y democracia, porque ya regímenes como el de Daniel ortega no se van a permitir”, expresó Granera.