Policía Sandinista allana sin orden judicial las instalaciones de Radio Darío

Aníbal Toruño, director de Radio Darío

La noche de este lunes, Radio Darío ha vuelto a ser víctima de un nuevo ataque por parte del régimen de Daniel Ortega. En esta ocasión y tras un asedio que duró más de tres horas, desde las 5:30 de la tarde hasta casi las 9:00 de la noche, varias patrullas trasladaron a miembros de la policía encabezados por el comisionado sandinista Fidel Domíguez, Jefe de la Policía de esta ciudad, quienes terminaron entrando a las instalaciones luego de amenazar con derribar las puertas si no se les permitía el acceso.

Todos los colaboradores que estaban en el lugar, fueron esposados y sus teléfonos celulares les fueron incautados. Algunos de ellos fueron subidos a las patrullas y amenazados con que los trasladarían a las celdas de El Chipote, en Managua, donde se encuentra la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), lo que al final no sucedió. Cuatro de ellos fueron esposados y los mantuvieron en las tinas de las camionetas.

En un acto de brutal represión y de total violación a la libertad de expresión, las fuerzas policiales ordenaron que de inmediato la emisora apagara los estudios de Radio Darío, se apagaran todos los equipos, sin contar para ello con ninguna orden del ente regulador de las comunicaciones, TELCOR o de cateo. En este momento Radio Darío se encuentra fuera del aire y todo el personal en casas de refugio o escondidos.

Radio Darío hace esta denuncia pública ante su fiel audiencia, ante toda la opinión pública, ante la prensa nacional e internacional, ante los organismos defensores de los derechos humanos y ante el mundo.

Reiterando su compromiso para con la verdad, la justicia y la verdadera democracia, “Radio Darío seguirá laborando mientras no exista razón, fundamento o base legal alguna para silenciarla,  volveremos al aire mañana como lo hemos hecho por más de cincuenta años, haciendo responsable al régimen por cualquier nuevo ataque a la integridad de todos los que laboramos en la emisora. Callando al mensajero no se mata el mensaje”, expresó su director, Aníbal Toruño.