Voces que vencen la censura

REPORTAJE ESPECIAL: 23 plataformas digitales y medios en el exilio informan sobre Nicaragua

Por Ileana Lacayo Ortiz y Yolidia Navas Salomón

* 23 plataformas digitales y programas en medios de comunicación, desarrollados por periodistas y comunicadores exiliados en Costa Rica, que hacen frente a la censura.

                    

Doscientos noventa y dos kilómetros separan la Ciudad de San José, capital de Costa Rica, con la frontera de Nicaragua en Peñas Blancas. Unas cinco horas en autobús entre ambos lugares, tan cerca el uno del otro, pero la burda del poder separa a miles de nicaragüenses, tras esa línea fronteriza, casi indivisible y que hace la diferencia entre vivir la represión del gobierno o vivir en libertad en el exilio.

Unos cincuenta y cinco periodistas nicaragüenses han cruzado la frontera hacia el sur. Aunque, la Fundación Violeta Barrios de Chamorro (FVBCH), calcula que, de abril 2018 hasta julio 2019, unos noventa periodistas, se han visto forzados a salir de Nicaragua. El exilio fue la única opción, luego que el régimen de Ortega y Murillo, impusiera su ley mordaza contra los medios de comunicación, desde antes de la crisis de abril del 2018, agudizada en los últimos meses del mismo año.

Para vencer la censura informativa impuesta por el gobierno de Daniel Ortega, los  periodistas, desarrollan actualmente 23 iniciativas o plataformas informativas desde Costa Rica, que diariamente movilizan contenido hacia Nicaragua y el mundo en diversos formatos, desde sitios web, redes sociales en facebook, twitter, instagram, canales en YouTube y el uso de medios tradicionales como la radio y la televisión, pero también se utiliza redes de distribución como mailchimp, para boletines informativos y de análisis.

En todo este quehacer participan cincuenta y seis personas, entre periodistas, comunicadores y equipos multidisciplinarios.

Este contingente de periodistas, armados con sus teléfonos móviles y sus mochilas, a diario producen y distribuyen información de calidad al pueblo nicaragüense y al mundo, siendo su ingrediente principal, historias de rostros desconocidos, héroes de barricadas y que tejieron la rebelión en Nicaragua y hoy continúan desde Costa Rica.

La mayoría de las iniciativas periodísticas y de comunicación que se mantienen desde el exilio en Costa Rica, funcionan a partir de plataformas digitales, sin embargo, dos de ellas incluyen la radio. Una de estas iniciativas es Vamos al Punto, que desde el 2014 se transmite a través de Radio Corporación; la otra es la revista informativa “Nica Noticia CR”, nacida en abril del 2019, y se transmite por Radio Costa Rica.

Cada equipo tiene sus propias particularidades, sus estilos y especialidades. Están los que realizan sus noticieros y programas en vivo como: Nicaragua Actual, con sus dos presentaciones matutina y nocturna y Actualidad con Dino Andino, que produce seis diferentes programas, tres de ellos transmitidos en vivo. Además, cuentan con colaboradores en Nicaragua, Estados Unidos, España y Panamá. Ambas plataformas digitales informativas tienen en común que nacieron en el exilio.

100 % Noticias reavivó transmisiones a través de sus redes sociales a partir de la liberación de Miguel Mora y Lucia Pineda Ubau, el 11 junio del 2019. En este mismo mes, retoman transmisiones por FB live. A partir de agosto, hacen publicaciones a través de su web, y próximamente, desde algún punto de Costa Rica, relanzaran 100% Entrevistas y la edición de un noticiero, con parte de su equipo de trabajo desde Nicaragua, Estados Unidos y Costa Rica. Mientras, la Policía orteguista, mantiene secuestrados los equipos y edificio del canal televisivo.

La Plataforma digital integrada por los medios Esta Semana, Esta Noche, Niú y Confidencial, la represión de Ortega-Murillo la obligó a exiliarse en Estados Unidos, El Salvador y Costa Rica, mientras otra parte de periodistas permanecen en Nicaragua. Desde estos cuatro puntos producen y articulan los contenidos para estos cuatro medios. Mientras, los equipos e instalaciones de esta plataforma informativa, siguen confiscadas por el régimen de Ortega, en Managua.

Cada una de las 23 plataformas trabaja los perfiles de sus audiencias; seguidores, suscriptores de canales, los like, los me gusta. Es un enorme público diversificado dentro y fuera de Nicaragua y Costa Rica. También han perfilado las zonas geográficas, los grupos de edades, las juventudes, organizaciones nacionales e internacionales, tomadores de decisiones e influencers. En su mayoría son los nicaragüenses movilizados en las redes del internet.

Las páginas de facebook que informan están más localizadas a territorios, por ejemplo Noticias de Bluefields, con 64 mil seguidores, se especializa en producir noticias del Caribe y compartir notas relevantes a nivel nacional. Club de Sólo Noticias y Nica Tv Radio, con informaciones de León, Noticias 24 Hoy del área de Chontales y La Nota Azul y Blanco del Crucero. Todas mantienen equipos en Nicaragua y en Costa Rica.

Otro nicho de noticias e informaciones es Nicaragua Investiga, que dedica sus producciones y espacios a un periodismo más reposado, especializándose en reportajes de rescate histórico. A Panóptico de Nicaragua le interesa preparar información y análisis de Nicaragua, para públicos más selectos, como tomadores de decisiones en instancias internacionales. Ellos dirigen la información utilizando plataformas digitales y envíos de correos a sus usuarios.

Los blog imponen un sello personal de los autores. Dos experiencias periodísticas más, son las de dos jóvenes: El blog de la calle, de Alfonso Malespín Aguilera, y el Informante Nic, de Víctor Manuel Pérez; ambos espacios los asocian a sus redes sociales y algunos artículos se comparten en otras plataformas. Es importante resaltar que además estos periodistas colaboran con otras plataformas que funcionan en el exilio como Republica 18 y El Nacional respectivamente.

Un contenido más político lo prepara Hora Cero. Ellos consideran que la gente milita en las redes sociales. A finales de 1969, Carlos Fonseca Amador escribió un ensayo en la clandestinidad, sobre la difícil situación que en ese momento enfrentaba Nicaragua con la dictadura somocista. Este ensayo inspiró al equipo de Hora Cero, una plataforma que ofrece contenido informativo a través de monólogos políticos, noticias con sátira, memes y arte, que producen ocho jóvenes.

“Nuestra audiencia son los jóvenes nicaragüenses entre 16 a 30 años, quienes son mayoría entre la población votante”, dice Ludwing Moncada, quien asegura que Hora Cero estaba programada a iniciar el 13 de julio del 2018 en Managua, pero con el ataque a la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua) y a la Iglesia Divina Misericordia, se vieron obligados al exilio.                

                   

Varios periodistas se han visto obligados a realizar otras labores. Trabajan como albañiles, guardas de seguridad, en ventas de productos y otros oficios, para asegurar principalmente el pago de la renta de pequeños cuartos, la compra de comida, movilización interna y compra de recarga para la comunicación. “Supe desde un inicio que el exilio no sería fácil, y aunque tengo mi permiso laboral y un carnet como solicitante de refugio, pensar en trabajar como periodistas en Costa Rica, es algo casi imposible, es un campo celosamente guardado para ticos”, dice Colibrí, seudónimo de una joven periodista.

Además de contrarrestar la desinformación y el fakenews, estas plataformas representan el nervio y espíritu de la comunidad nicaragüense en el exilio. Desde las redes y los grupos en whatsapp, se canaliza a diario información sobre procesos migratorios, refugiados, oportunidad laboral, trámites para atención médica, paquetes de alimentos, ayuda psicosocial, emergencias humanitarias como repatriación de fallecidos, ayuda económica para personas en situación de urgencia y la protagónica movilización social del exilio en defensa de la democracia, tal como se demostró en la última marcha por la unidad celebrada en San José, el 11 de agosto en curso.

La dureza del exilio incentivó la creatividad y la fortaleza periodística, en una generación de comunicadores, convertidos en aliados estratégicos entre sí. La unidad en la diversidad les permitió constituir excelentes equipos de trabajo multifacéticos, que funciona gracias a la cohesión social entre ellos.

El grupo de periodistas nicaragüenses en el exilio ha vivido en los últimos dieciséis meses, toda clase de amenazas, hostigamiento, campañas de desprestigio y hechos de violencia contra ellos, sus familias y medios de comunicación en los que laboraban. La FVBCH ha reportado hasta julio del 2019 más de 1,080 violaciones a la libertad de prensa, entre estas un periodista asesinado (Ángel Gahona en Bluefields), cinco encarcelados (ya liberados), más de noventa en el exilio forzado y el allanamiento y secuestro de medios, entre otros actos represivos contra la libertad de prensa y de información.

“El veinte de abril del 2018 la dictadura tomó la Ciudad de León. Provocaron un corte de energía en la oficina que teníamos en Radio Darío. “Ese día, estábamos en la cabina, cuando los paramilitares llegaron, nos rosearon gasolina encima, nosotros salimos de puro milagro de las llamas” comenta Juan Carlos Picado, quien sufrió quemaduras en varias partes de su cuerpo. Hoy está en el exilio y a pesar de la experiencia traumática, sigue informando desde el medio digital Sin Censura, que este mes de agosto del 2019 celebró sus cien mil seguidores.

                

Así como el Parque: “La Merced” es el punto de encuentro de la comunidad nicaragüense en Costa Rica, también lo son otros parques, cafeterías, universidades, bibliotecas, casas particulares, pequeños apartamentos, calles, avenidas, salas de oficinas y de hoteles, que se han convertido en el punto de encuentro, socialización y de trabajo, para los comunicadores nicaragüenses que están en el exilio en Costa Rica. “En la Universidad de Costa Rica (UCR) contamos con wifi gratis y abierto, salas de estudio, que aprovechamos al máximo los colegas nicas, es una zona segura y cómoda para montar nuestras salas de redacción móviles”, dice Martha Irene Sánchez, periodista matagalpina en el exilio.

Las voces en resistencia desde el exilio no solo informan a diario a los nicaragüenses: son la respuesta a la desquebrajada muralla mediática dominada por el gobierno. “No solo se trata de combatir al FSLN-orteguismo, sino también a los mensajes fascistas, neo somocistas, que atacan corrientes y propuestas progresistas”, dicen los chavalos de Hora Cero.

El retorno es por ahora un desafío. El futuro se presenta incierto para este grupo de periodistas, que aspiran regresar con seguridad y continuar aportando a un mejor país. Hoy hay que vencer el hambre, la angustia, la incertidumbre, la xenofobia, la falta de oportunidades. Pero ningún desdén será mayor que el hambre por la libertad, porque el amor patrio pesa más.