Periodistas nicaragüenses hablan sobre presión del gobierno de Ortega

Carlos Fernando Chamorro, Lucía Pineda Abau, Aníbal Toruño y Sergio León, contaron cómo fueron obligados a cerrar sus medios de comunicación e incluso salir de su país

Cuatro periodistas nicaragüenses participaron el miércoles en un conversatorio que se desarrolló en The National Press Club, NPC, en Washington DC, para compartir sus experiencias bajo la represión del gobierno de Nicaragua.

Carlos Fernando Chamorro, Lucía Pineda Abau, Aníbal Toruño y Sergio León, contaron cómo fueron obligados a cerrar sus medios de comunicación e incluso salir de su país debido a las amenazas que recibieron, y que siguen latentes, del gobierno del presidente Daniel Ortega. Tres de ellos, de hecho, permanecen en el exilio.

En el caso de Lucía Pineda, jefa de prensa de 100% Noticias, fue detenida y puesta en prisión durante seis meses por acusaciones de difamar al gobierno, ella estuvo incluso en confinamiento aislado y habló que ser periodista ahora es un riesgo grande.

“Los paramilitares que apoyan al gobierno de Daniel Ortega, marcan las casas de los periodistas y les dan órdenes a la policía para que los investiguen y arresten”, declaró.

Lucía fue arrestada durante la transmisión de su noticiero, y su caso originó incluso un altercado diplomático entre Nicaragua y Costa Rica, ya que Lucía es ciudadana costarricense también.

En 2018, Costa Rica presentó ante la OEA su caso para solicitar su liberación.

El periodista Aníbal Toruño, dijo que “pese al desconocimiento del presidente Ortega a las medidas cautelares declaradas por la de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), por la libertad de prensa, al menos sirven para visibilizar mundialmente la tragedia de Nicaragua”.

Bajo la misma idea, el periodista Carlos Chamorro solicitó a la prensa estadounidense que mantenga siempre bajo el radar al periodismo nicaragüense, para que esto permita un cambio positivo en la situación.

En el caso de Chamorro, que está exiliado en Costa Rica, la Policía Nacional allanó los estudios y oficinas de su programa televisivo Esta Semana, y de su revista impresa Confidencial, confiscando equipos, archivos de vídeos y documentos, así como ocupando ilegalmente el inmueble, que no pertenece a dichas publicaciones.

La presión a los medios en Nicaragua surgió en abril de 2018, tras los cambios propuestos por el gobierno al sistema de seguridad social, lo que provocó una serie de protestas callejeras.

Los movimientos duros para reprimir las protestas tuvieron el efecto contrario, avivaron las llamas de la disidencia y llevaron a los llamados al presidente Daniel Ortega a renunciar.

Cuando los periodistas comenzaron a cubrir el creciente movimiento de oposición, muchos se encontraron directamente en la línea de fuego, enfrentando el arresto de la policía y la violencia a manos de las milicias progubernamentales.